miércoles, 27 de octubre de 2010
MURIO N.C.KIRCHNER
Luego de dos advertencias nada despreciables, hoy a las 9 de la mañana falleció el ex Presidente de la Nación, Diputado Nacional y Secretario General de la UNASUR, sorprendiendo tanto a propios como opositores esta muerte de la que nunca pudo escapar en virtud de su actitud y ejercicio de la función política que lo tenía permanentemente en riesgo, a propósito de estas advertencias a las que hago mención.
Desde esta columna hemos sido muy críticos de las políticas del Dr. Kirchner y de su influencia en la gestión de su esposa Cristina Fernández que lo sucedió en la Primera Magistratura.
No hay muertes buenas o muertes malas, y en ese sentido debemos expresar nuestra solidaridad a su familia por este hecho y, esto no implica retractarnos de ninguna de las opiniones vertidas en nuestra columna, pero pensamos que hubiera sido importante y muy trascendente para el país contar con la pasión, tozudez y transgresión que el ex Presidente ha manifestado a lo largo de su carrera política en la próxima contienda electoral.
Confrontativo, no dejo estamento social o político sin cuestionar, con una fogosidad y desmesura pocas veces vista desde la máxima posición del poder en argentina, este rasgo tan particular lo llevo sin dudas a una situación de no retorno en su salud, habiendo encontrado en el Grupo Clarín a un enemigo con el que combatió implacablemente, hasta forzar la sanción de una ley para poner a ese medio en una situación de fuerte incertidumbre.
Su cuota de poder, que evidentemente tenia, seran de suma importancia en los próximos tiempos frente a un proceso electoral que ya se manifestaba altamente conflictivo y, su nombre encabezaba la lista del Frente para la Victoria para un nuevo ejercicio de la Primera Magistratura.
Una familia pierde uno de sus miembros, la Presidente pierde un compañero de lucha política y consejero y sus seguidores pierden una alternativa importante para el futuro, los próximos días y pasos de la Señora Presidente nos darán la pauta del derrotero que el país ha de seguir hasta cumplimentar el proceso electoral el próximo mes de octubre del 2011.
Redoblar la apuesta, no transar ante las demandas sectoriales justas o no, una visión parcial de los derechos humanos han sido las características de este hombre que, con el 22% de la voluntad popular llego a la Presidencia de la Nación, en momentos difíciles del país, su gestión, acompañada por una bonanza internacional inédita le permitieron logros evidentes que mejoraron el proceso económico, y por ello en las elecciones de medio término de su mandato le dieron el apoyo que no logro para acceder a la presidencia.
Los próximos meses seran definitorios en el espectro político nacional y demostraran la influencia que N.C.Kirchner tenía en el centro político del país.
El futuro argentino está ahora en manos de la ciudadanía, y esperamos que la mesura, el dialogo y los acuerdos sean los pilares de los próximos meses de la política argentina y que la gobernabilidad se reafirme y se consoliden las tan vapuleadas instituciones de la Republica, con la que Kirchner no dudo en confrontar, sea desde la Presidencia o desde su rol de mentor de Cristina Fernández.
Desde esta columna hemos sido muy críticos de las políticas del Dr. Kirchner y de su influencia en la gestión de su esposa Cristina Fernández que lo sucedió en la Primera Magistratura.
No hay muertes buenas o muertes malas, y en ese sentido debemos expresar nuestra solidaridad a su familia por este hecho y, esto no implica retractarnos de ninguna de las opiniones vertidas en nuestra columna, pero pensamos que hubiera sido importante y muy trascendente para el país contar con la pasión, tozudez y transgresión que el ex Presidente ha manifestado a lo largo de su carrera política en la próxima contienda electoral.
Confrontativo, no dejo estamento social o político sin cuestionar, con una fogosidad y desmesura pocas veces vista desde la máxima posición del poder en argentina, este rasgo tan particular lo llevo sin dudas a una situación de no retorno en su salud, habiendo encontrado en el Grupo Clarín a un enemigo con el que combatió implacablemente, hasta forzar la sanción de una ley para poner a ese medio en una situación de fuerte incertidumbre.
Su cuota de poder, que evidentemente tenia, seran de suma importancia en los próximos tiempos frente a un proceso electoral que ya se manifestaba altamente conflictivo y, su nombre encabezaba la lista del Frente para la Victoria para un nuevo ejercicio de la Primera Magistratura.
Una familia pierde uno de sus miembros, la Presidente pierde un compañero de lucha política y consejero y sus seguidores pierden una alternativa importante para el futuro, los próximos días y pasos de la Señora Presidente nos darán la pauta del derrotero que el país ha de seguir hasta cumplimentar el proceso electoral el próximo mes de octubre del 2011.
Redoblar la apuesta, no transar ante las demandas sectoriales justas o no, una visión parcial de los derechos humanos han sido las características de este hombre que, con el 22% de la voluntad popular llego a la Presidencia de la Nación, en momentos difíciles del país, su gestión, acompañada por una bonanza internacional inédita le permitieron logros evidentes que mejoraron el proceso económico, y por ello en las elecciones de medio término de su mandato le dieron el apoyo que no logro para acceder a la presidencia.
Los próximos meses seran definitorios en el espectro político nacional y demostraran la influencia que N.C.Kirchner tenía en el centro político del país.
El futuro argentino está ahora en manos de la ciudadanía, y esperamos que la mesura, el dialogo y los acuerdos sean los pilares de los próximos meses de la política argentina y que la gobernabilidad se reafirme y se consoliden las tan vapuleadas instituciones de la Republica, con la que Kirchner no dudo en confrontar, sea desde la Presidencia o desde su rol de mentor de Cristina Fernández.
lunes, 25 de octubre de 2010
O YA ESTAMOS ENFERMOS O NOS ESTAN ENFERMANDO
Mucha gente supone, desde la ignorancia claro está, que los medios digitales no son ni seguidos ni leidos y ello los hace caer en el error de que las opiniones que allí se vierten no tienen mayor trascendencia. Pues la verdad es otra, estos medios, hechos a pulmón, con poco o casi ningún espacio publicitario que los sostengan, están hechos desde las convicciones y desde la más pura visión periodística y dan espacio para que, personas como yo, inquietas por la realidad nacional, y preocupadas por los sucesos de la republica y su futuro, al menos no terminen sus días en silencio o simples charlas de café, intrascendentes y efímeras, para cubrir unos minutos de charlas con amigos.
Allí están Luz Garcia Hamilton con su “Periodismo de Verdad”, Cris Yozia, viuda de ese gran periodista Juan Carlos Sánchez, con su “Política y Desarrollo”, Notiar, El Informador Publico y tantos otros emprendimientos que mediante este medio, internet, llegan a miles de personas en el interior y la capital con sus opiniones y no con “boludeos” en Twetter, como algunos políticos e incluso nuestra Primera Magistrada.
No son por cierto agradables los acontecimientos que están sucediendo en nuestro país, cada vez más virulentos, cada vez mas confrontativo y, como frutilla de la torta con un militante político asesinado por respaldar la petición de los tercerizados del ferrocarril que reclaman por iguales derechos que los que pertenecen a la planta permanente de dichos medios de transporte.
Mientras estos hechos ocurren, y espero que no sean recurrentes, los argentinos estamos o enfermos o enfermándonos de crispación, mentira y corrupción por un lado y, por la banalización por el otro. En un caso los primeros actores son el Matrimonio Presidencial que fogonea la caldera con sus espadas Anibal Fernández y el inefable Moyano, que me hacen recordar a la frase de un amigo de muchos años que decía “más nos dan, mas queremos”, se llame esto poder o dinero y, de ser posible ambas cosas, sin reparar en los medios y mecanismos empleados para obtenerlos.
Escuchar a los segundones del partido gobernante es lamentable, deprimente y hasta chabacano, su discurso sobre el modelo tiene dos pilares: (a) la dictadura militar; y, (b) los que se fueron en helicóptero, ambos hechos ocurridos hace mas de 30 años el primero y 10 el segundo, del presente y el futuro, “minga”, esto ni está en sus planes ni en la estructura de su modelo, por lo tanto los graves conflictos sociales, políticos y económicos que aquejan a la sociedad no están en la agenda y las prioridades del “modelo” y no lo están porque es viejo, anacrónico, ya demostró no tener futuro y mucho menos éxito, servirá para el día a día y, cada vez menos.
Queremos cambiar la Ley de Medios porque la anterior era de la dictadura, queremos cambiar la Ley de Entidades Financieras y la Carta Orgánica porque son de la dictadura pero, no se les ocurra cambiar la Ley de Obras Sociales que dicto el Presidente Constitucional Tte. Gral. Juan Carlos Ongania que llego al poder con el 100% de los votos de la Junta de Comandantes en Jefe y con el partido “La Revolución Argentina” y que gracias a ello se han podido llenar los bolsillos los eternizados dirigentes sindicales y, mediante el dinero y la Ley de Asociaciones Profesionales enriquecerse y perdurar pero, como ello no basta, se han acordado del artículo 14 bis. De la Constitución Nacional, también reformada por otro Gobierno Constitucional, esta vez presidido por el Tte. Gral. Pedro Eugenio Aramburu.
“Cosas vederes Sancho que nos crederes”, por lo tanto, para este “modelo” hay dictaduras buenas y dictaduras malas, ni que hablar que gobernaron más de siete años con leyes que fueron dictadas por esas Dictaduras, para mejor gestión Administrativa a falta de Congreso.
Mientras se mata, se perturba a la sociedad con intempestuosas manifestaciones que niegan la circulación a muchos por el espacio público, se amenaza desde la mafia sindical a aquellos que aspiran a gobernar la Republica, la inflación sigue haciendo estragos, no hay plan serio para contenerla, salen barcos con contenedores de soja y carne, con la mirada distraída de la aduana, la gendarmería y la prefectura, robándose la riqueza de los argentinos, cuya mesa se dijo proteger, pero nunca se aclaro si el adminiculo o lo que sobre ella posamos.
Malversamos el ANSES, al que llenamos de dinero robado a las AFJP y los destinamos a fines que no tienen retorno, como planes sociales, jubilaciones sin aportes, prestamos al Estado y, negamos a los jubilados un pasar más o menos digno vetando el 82% móvil, para no fundir al Estado, esto implica que este Gobierno ha dejado chiquito el recorte de De la Rúa del 13% y se mando uno del 40%, que era lo que representaba este 82% sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil.
Coincido con Lousteau, que mientras se pueda pagar con el flujo de ingresos tendrá continuidad, si debemos recurrir al stock tiene patas cortas, lo que no dijo Lousteau es que el flujo se usa para tantas cosas, que ya no cabria en una hoja la lista de los destinos de los recursos de los jubilados que, ademas son el 54% de la fuerza laboral del país que terminan financiando al 100% según el ánimo de quien gobierna, porque el resto es “informal o en negro”.
Reservas, fondo de sustentación, utilidades del BCRA, nada queda por manotear en este impulso casi frenético por aumentar el gasto público, sin asignar prioridades a la niñez y a la vejez, y destinarlos al clientelismo o la obra pública direccionada o la cooptación de gobernadores o intendentes.
Y Argentina, tierra generosa, sigue adelante, mas alta o más baja en las consideraciones internacionales pero sigue, su riqueza, aunque malversada nos sostiene, ¿hasta cuándo?, tomaran conciencia los hombres de la política que todo, absolutamente todo tiene fin, que no se puede seguir escamoteando crecimiento con desarrollo y apilar indigentes en el conurbano bonaerense, que nuestras riquezas no solo están en la pampa húmeda, sino esparcidas por toda la nación en economías regionales desbastadas, turismo sin transportes seguros u ordenados, que necesitamos ferrocarriles modernos, con interconexión integral y no rutas destrozadas para que Moyano se haga su veranito. Y menos mal que no la siguió con el tren bala.
¿Estamos enfermos o nos estamos enfermando?, ¿no nos estarán transfiriendo la psicótica visión del poder y del Gobierno estos irresponsables que nos conducen?, cual es la medicina, no creo que la del próximo octubre del 2011 alcance, ya que lo que van a dejar será: “mama mía…”
Allí están Luz Garcia Hamilton con su “Periodismo de Verdad”, Cris Yozia, viuda de ese gran periodista Juan Carlos Sánchez, con su “Política y Desarrollo”, Notiar, El Informador Publico y tantos otros emprendimientos que mediante este medio, internet, llegan a miles de personas en el interior y la capital con sus opiniones y no con “boludeos” en Twetter, como algunos políticos e incluso nuestra Primera Magistrada.
No son por cierto agradables los acontecimientos que están sucediendo en nuestro país, cada vez más virulentos, cada vez mas confrontativo y, como frutilla de la torta con un militante político asesinado por respaldar la petición de los tercerizados del ferrocarril que reclaman por iguales derechos que los que pertenecen a la planta permanente de dichos medios de transporte.
Mientras estos hechos ocurren, y espero que no sean recurrentes, los argentinos estamos o enfermos o enfermándonos de crispación, mentira y corrupción por un lado y, por la banalización por el otro. En un caso los primeros actores son el Matrimonio Presidencial que fogonea la caldera con sus espadas Anibal Fernández y el inefable Moyano, que me hacen recordar a la frase de un amigo de muchos años que decía “más nos dan, mas queremos”, se llame esto poder o dinero y, de ser posible ambas cosas, sin reparar en los medios y mecanismos empleados para obtenerlos.
Escuchar a los segundones del partido gobernante es lamentable, deprimente y hasta chabacano, su discurso sobre el modelo tiene dos pilares: (a) la dictadura militar; y, (b) los que se fueron en helicóptero, ambos hechos ocurridos hace mas de 30 años el primero y 10 el segundo, del presente y el futuro, “minga”, esto ni está en sus planes ni en la estructura de su modelo, por lo tanto los graves conflictos sociales, políticos y económicos que aquejan a la sociedad no están en la agenda y las prioridades del “modelo” y no lo están porque es viejo, anacrónico, ya demostró no tener futuro y mucho menos éxito, servirá para el día a día y, cada vez menos.
Queremos cambiar la Ley de Medios porque la anterior era de la dictadura, queremos cambiar la Ley de Entidades Financieras y la Carta Orgánica porque son de la dictadura pero, no se les ocurra cambiar la Ley de Obras Sociales que dicto el Presidente Constitucional Tte. Gral. Juan Carlos Ongania que llego al poder con el 100% de los votos de la Junta de Comandantes en Jefe y con el partido “La Revolución Argentina” y que gracias a ello se han podido llenar los bolsillos los eternizados dirigentes sindicales y, mediante el dinero y la Ley de Asociaciones Profesionales enriquecerse y perdurar pero, como ello no basta, se han acordado del artículo 14 bis. De la Constitución Nacional, también reformada por otro Gobierno Constitucional, esta vez presidido por el Tte. Gral. Pedro Eugenio Aramburu.
“Cosas vederes Sancho que nos crederes”, por lo tanto, para este “modelo” hay dictaduras buenas y dictaduras malas, ni que hablar que gobernaron más de siete años con leyes que fueron dictadas por esas Dictaduras, para mejor gestión Administrativa a falta de Congreso.
Mientras se mata, se perturba a la sociedad con intempestuosas manifestaciones que niegan la circulación a muchos por el espacio público, se amenaza desde la mafia sindical a aquellos que aspiran a gobernar la Republica, la inflación sigue haciendo estragos, no hay plan serio para contenerla, salen barcos con contenedores de soja y carne, con la mirada distraída de la aduana, la gendarmería y la prefectura, robándose la riqueza de los argentinos, cuya mesa se dijo proteger, pero nunca se aclaro si el adminiculo o lo que sobre ella posamos.
Malversamos el ANSES, al que llenamos de dinero robado a las AFJP y los destinamos a fines que no tienen retorno, como planes sociales, jubilaciones sin aportes, prestamos al Estado y, negamos a los jubilados un pasar más o menos digno vetando el 82% móvil, para no fundir al Estado, esto implica que este Gobierno ha dejado chiquito el recorte de De la Rúa del 13% y se mando uno del 40%, que era lo que representaba este 82% sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil.
Coincido con Lousteau, que mientras se pueda pagar con el flujo de ingresos tendrá continuidad, si debemos recurrir al stock tiene patas cortas, lo que no dijo Lousteau es que el flujo se usa para tantas cosas, que ya no cabria en una hoja la lista de los destinos de los recursos de los jubilados que, ademas son el 54% de la fuerza laboral del país que terminan financiando al 100% según el ánimo de quien gobierna, porque el resto es “informal o en negro”.
Reservas, fondo de sustentación, utilidades del BCRA, nada queda por manotear en este impulso casi frenético por aumentar el gasto público, sin asignar prioridades a la niñez y a la vejez, y destinarlos al clientelismo o la obra pública direccionada o la cooptación de gobernadores o intendentes.
Y Argentina, tierra generosa, sigue adelante, mas alta o más baja en las consideraciones internacionales pero sigue, su riqueza, aunque malversada nos sostiene, ¿hasta cuándo?, tomaran conciencia los hombres de la política que todo, absolutamente todo tiene fin, que no se puede seguir escamoteando crecimiento con desarrollo y apilar indigentes en el conurbano bonaerense, que nuestras riquezas no solo están en la pampa húmeda, sino esparcidas por toda la nación en economías regionales desbastadas, turismo sin transportes seguros u ordenados, que necesitamos ferrocarriles modernos, con interconexión integral y no rutas destrozadas para que Moyano se haga su veranito. Y menos mal que no la siguió con el tren bala.
¿Estamos enfermos o nos estamos enfermando?, ¿no nos estarán transfiriendo la psicótica visión del poder y del Gobierno estos irresponsables que nos conducen?, cual es la medicina, no creo que la del próximo octubre del 2011 alcance, ya que lo que van a dejar será: “mama mía…”
miércoles, 20 de octubre de 2010
SIMBOLOS Y TRADICIONES
Parte de las cosas importantes de una Nación están representadas o por símbolos o por tradiciones o, ambas a la vez. Estos unifican a los ciudadanos, le dan sentido a su historia y son paradigmas que casi todas las naciones del mundo cuidan y valoran casi religiosamente.
No son ajenas a nuestras tradiciones las Fuerzas Armadas, que desde las dos invasiones inglesas de 1806 y 1807 han tenido un protagonismo indiscutible en las gestas más importantes que nos llevaron a ser Nación, primero y Republica después.
Nuestras iglesias y conventos fueron, en la gesta de la invasión, fuertes, hospitales y bastiones importantes en la lucha por mantener nuestro territorio libre de conquistas.
Sacerdotes y frailes insignes forman parte de las más importantes tradiciones nacionales, podemos ver cabalgar, con su espada en la mano a Félix de Aldao, sacerdote y general en la lucha por la organización nacional, como también recordar los encendidos discursos de Fray Justo Santa Maria de Oro, considerado el orador de la Independencia.
Ni que decir de los Jesuitas u sus misiones en el litoral o los Franciscanos a lo largo y a lo ancho de todo nuestro territorio.
Manuel Belgrano dejo su toga de abogado y la trunco por el uniforme militar para llevar la revolución a todos los rincones del territorio a cargo del Ejercito del Norte, creo y enarbolo nuestra bandera y, dono su bastón de mando militar a la Virgen de la Merced.
Ni que hablar de la gesta Sanmartiniana, la temeridad de Güemes o la ferocidad de Mansilla, todos en defensa de nuestro territorio y soberanía.
¿Dónde quedo la tradicional caminata del Presidente de la Nación en dirección a la Catedral para celebrar el Tedeum en agradecimiento por el 25 de Mayo? , ¿Los desfiles militares para conmemorar las fechas patrias más memorables?, Perón, aun en su momento más carismático de su poder no dejo de usar su uniforme militar en cada ocasión de relevancia, juro su tercera presidencia con el uniforme de Teniente General del Ejército Argentino y, con el fue enterrado al morir.
Ya no se escuchan esas maravillosas fanfarrias y marchas militares que tocaban majestuosamente las bandas de nuestras fuerzas, ni participan activamente en los actos oficiales importantes, hoy Roca es considerado un liquidador de indios, en lugar de un general visionario que extendió las fronteras y desde el gobierno hizo que la Argentina entrara en la consideración mundial, o Sarmiento integrante del ejercito de Urquiza con el grado de Sargento mayor.
Me duele, me preocupa que la Marcha de San Lorenzo, compuesta en honor de esa batalla sanmartiniana, sea la música de fondo de la propaganda de una cerveza y se juegue en ella con los padres de la patria, esto no es por mera casualidad, en la devaluación de la Nación, el matrimonio gobernante ha devaluado sus símbolos y eliminado sus tradiciones.
Hoy hay enojo en la sociedad, porque en Argentinilandia, se postulo el señor Fort, quien prostituye con su frivolidad todos los sentidos humanos y con desparpajo lanzo su candidatura presidencial y el inconsciente de Adrian Pallarols le hizo un bastón presidencial, ofendiendo símbolos que llevaron Mitre, Sarmiento, Carlos Pellegrini, los Roque Saenz Pena, Frondizi, Illia y el propio Perón como todos los hombres que alcanzaron la primera magistratura. Este jovencito, en un acto meramente publicitario ha bastardeado símbolos de la patria que, su padre el célebre Orfebre Juan Carlos Pallarols hace, con todo cariño y esmero para cuanto presidente asume su gestión.
Este jovencito hirió la susceptibilidad de la más alta magistratura del país y deshonro la imagen de su padre, que lleva orgulloso su oficio, que desde sus abuelos a la fecha han realizado con verdadero sentido artístico, valorando los símbolos que bajo su cincel fueron acompañando la historia de nuestra Nación. Habría que recordarle que hay un mandamiento que dice “honraras a tu padre y a tu madre”
La inconsciencia de este joven, y la ridícula caricatura de Fort solo pueden ser posibles en una Nación degradada, bastardeada por el sindicalismo mafioso y una gobernabilidad engañosa, que hace de la mentira estadística y del clientelismo demagógico un estandarte indisimulable para los que observamos la realidad cotidiana.
Si le agregamos a esto la incontinencia verbal del Ministro de Economía hacia los periodistas interesados por sus gestiones ante el FMI, burlándose de unos de los hechos más ignominiosos de la historia de la humanidad, no sos queda nada más por ver, oír, percibir y ponderar.
Toda nación seria, que se auto valore, que tenga un sentido colectivo de autoestima, no puede dejar de ver con preocupación y profundo dolor estos hechos que, por la falta de autoridad y sentido de ubicación tienen nuestros gobernantes, que demuestran en cada uno de sus actos que, la argentinidad no les ha cabido fuerte en sus espíritus y sus actos de gobierno.
Cuando se pierden, se bastardean los valores, los símbolos y las tradiciones que la conforman, no hay destino común, es mas no hay orgullo de pertenecer y, de allí la indiferencia de la sociedad.
Por la Patria y por sus hijos, ruego que esto, pronto termine y recobremos la cordura y el respeto por aquellas cosas que, por ser común a todos, nos identifican como Nación, si es así, tendrá sentido que cantemos todos juntos “O juremos con gloria morir”
No son ajenas a nuestras tradiciones las Fuerzas Armadas, que desde las dos invasiones inglesas de 1806 y 1807 han tenido un protagonismo indiscutible en las gestas más importantes que nos llevaron a ser Nación, primero y Republica después.
Nuestras iglesias y conventos fueron, en la gesta de la invasión, fuertes, hospitales y bastiones importantes en la lucha por mantener nuestro territorio libre de conquistas.
Sacerdotes y frailes insignes forman parte de las más importantes tradiciones nacionales, podemos ver cabalgar, con su espada en la mano a Félix de Aldao, sacerdote y general en la lucha por la organización nacional, como también recordar los encendidos discursos de Fray Justo Santa Maria de Oro, considerado el orador de la Independencia.
Ni que decir de los Jesuitas u sus misiones en el litoral o los Franciscanos a lo largo y a lo ancho de todo nuestro territorio.
Manuel Belgrano dejo su toga de abogado y la trunco por el uniforme militar para llevar la revolución a todos los rincones del territorio a cargo del Ejercito del Norte, creo y enarbolo nuestra bandera y, dono su bastón de mando militar a la Virgen de la Merced.
Ni que hablar de la gesta Sanmartiniana, la temeridad de Güemes o la ferocidad de Mansilla, todos en defensa de nuestro territorio y soberanía.
¿Dónde quedo la tradicional caminata del Presidente de la Nación en dirección a la Catedral para celebrar el Tedeum en agradecimiento por el 25 de Mayo? , ¿Los desfiles militares para conmemorar las fechas patrias más memorables?, Perón, aun en su momento más carismático de su poder no dejo de usar su uniforme militar en cada ocasión de relevancia, juro su tercera presidencia con el uniforme de Teniente General del Ejército Argentino y, con el fue enterrado al morir.
Ya no se escuchan esas maravillosas fanfarrias y marchas militares que tocaban majestuosamente las bandas de nuestras fuerzas, ni participan activamente en los actos oficiales importantes, hoy Roca es considerado un liquidador de indios, en lugar de un general visionario que extendió las fronteras y desde el gobierno hizo que la Argentina entrara en la consideración mundial, o Sarmiento integrante del ejercito de Urquiza con el grado de Sargento mayor.
Me duele, me preocupa que la Marcha de San Lorenzo, compuesta en honor de esa batalla sanmartiniana, sea la música de fondo de la propaganda de una cerveza y se juegue en ella con los padres de la patria, esto no es por mera casualidad, en la devaluación de la Nación, el matrimonio gobernante ha devaluado sus símbolos y eliminado sus tradiciones.
Hoy hay enojo en la sociedad, porque en Argentinilandia, se postulo el señor Fort, quien prostituye con su frivolidad todos los sentidos humanos y con desparpajo lanzo su candidatura presidencial y el inconsciente de Adrian Pallarols le hizo un bastón presidencial, ofendiendo símbolos que llevaron Mitre, Sarmiento, Carlos Pellegrini, los Roque Saenz Pena, Frondizi, Illia y el propio Perón como todos los hombres que alcanzaron la primera magistratura. Este jovencito, en un acto meramente publicitario ha bastardeado símbolos de la patria que, su padre el célebre Orfebre Juan Carlos Pallarols hace, con todo cariño y esmero para cuanto presidente asume su gestión.
Este jovencito hirió la susceptibilidad de la más alta magistratura del país y deshonro la imagen de su padre, que lleva orgulloso su oficio, que desde sus abuelos a la fecha han realizado con verdadero sentido artístico, valorando los símbolos que bajo su cincel fueron acompañando la historia de nuestra Nación. Habría que recordarle que hay un mandamiento que dice “honraras a tu padre y a tu madre”
La inconsciencia de este joven, y la ridícula caricatura de Fort solo pueden ser posibles en una Nación degradada, bastardeada por el sindicalismo mafioso y una gobernabilidad engañosa, que hace de la mentira estadística y del clientelismo demagógico un estandarte indisimulable para los que observamos la realidad cotidiana.
Si le agregamos a esto la incontinencia verbal del Ministro de Economía hacia los periodistas interesados por sus gestiones ante el FMI, burlándose de unos de los hechos más ignominiosos de la historia de la humanidad, no sos queda nada más por ver, oír, percibir y ponderar.
Toda nación seria, que se auto valore, que tenga un sentido colectivo de autoestima, no puede dejar de ver con preocupación y profundo dolor estos hechos que, por la falta de autoridad y sentido de ubicación tienen nuestros gobernantes, que demuestran en cada uno de sus actos que, la argentinidad no les ha cabido fuerte en sus espíritus y sus actos de gobierno.
Cuando se pierden, se bastardean los valores, los símbolos y las tradiciones que la conforman, no hay destino común, es mas no hay orgullo de pertenecer y, de allí la indiferencia de la sociedad.
Por la Patria y por sus hijos, ruego que esto, pronto termine y recobremos la cordura y el respeto por aquellas cosas que, por ser común a todos, nos identifican como Nación, si es así, tendrá sentido que cantemos todos juntos “O juremos con gloria morir”
domingo, 17 de octubre de 2010
¿QUO VADIS ARGENTINA?
El discurso permanente de la familia gobernante, remite siempre al pasado: a) los que desbastaron al país en el 2001/2002; b) la dictadura y sus efectos, omitiendo, claro está, que la misma no empezó el 24 de marzo de 1976, o sea convalidando, por omisión todo lo ocurrido desde 1970 y hasta el golpe de estado, es a partir de la recurrencia a estos hechos sobre el cual construyen su discurso político presente y, por supuesto, la continuidad del “modelo” hacia el futuro.
Aquellos que tenemos hijos menores de 30/35 años, nos damos cuenta que ellos, nada recuerdan o conocen de estos dos procesos, dolorosos por cierto pero que a ellos no les representa absolutamente nada.
Resulta curioso, sobre todo en relación a la deuda externa, su continuo viaje hacia ese pasado recordando que son ellos los pagadores de las obligaciones y no sus originadores o defaulteadores. Este es un acto de cinismo inequívoco, ya que o Néstor Gobernaba Rio Gallegos o Cristina integraba alguna banca en el Congreso, por lo tanto ambos dos pertenecen a la generación de políticos por la que la ciudadanía clamaba, en su momento “que se vayan todos”.
Hemos asistido en las últimas horas a un hecho singular, la actitud asumida por el Gobierno de Pineda frente a dos hechos naturales muy fuertes con los que dio inicio a su mandato presidencial. El primero el terremoto y tsunami que se produjo días antes de su toma de mando en la Republica Chilena. Estos dos fenómenos naturales desbastaron todo: casas, edificios de todo tipo, hospitales, escuelas edificios públicos y, nosotros no hemos escuchado ningún comentario acusatorio hacia la Concertación que gobernó chile desde el inicio de la democracia, y mucho menos cuestionar el porque no se tomaron los recaudos técnicos necesarios para evitar esta desbastacion en un país y una zona donde la recurrencia de estos fenómenos es permanente. Ni que hablar de la problemática minera y el establecimiento de los controles del Estado para evitar estas catástrofes.
Allí no hay “la herencia recibida”, lo que hay es una continuidad jurídico política que cada hombre o mujer electo debe efectuar, aceptando la realidad preexistente sin necesidad de justificar sus aciertos o errores en sus antecesores.
Ellos también tuvieron una dura, larga e impenetrable dictadura y han podido, sin olvidar sus efectos, superar la realidad histórica y marchar hacia su futuro, sin violentar la sensibilidad del pueblo con una recurrencia al pasado abusando del discurso de los derechos humanos y mucho menos parcializándolos.
Otro tanto podríamos decir de Alan Garcia, Lula da Silva y, por supuesto Pepe Mujica que, al preguntársele sobre la ley de prensa, respondió, sin titubear, que la mejor ley de prensa existente es no tener ley de prensa.
De la misma forma que quien esto escribe, lee y escucha lo que los mandatarios de la región dicen y hacen y se permite compararlo con lo que aquí ocurre, ¿Por qué no lo hace el gobierno y sus asesores? La única respuesta que me surge en este sentido es que a ellos les interesa, les es fundamental cohesionar al pueblo, generar unidad nacional para poder encarar sus procesos de modernización, generar alternativas de producción y por supuesto aprovechar la demanda de los productos que en el orden internacional se hace de los generados por estos países emergentes.
A esto se le llama seriedad en la gestión de gobierno y no hacer juegos políticos personalistas que tienen por finalidad perpetuarse en el poder y usufructuar de el sin ningún tipo de escrúpulos y mesura.
Por lo tanto son países considerados serios, previsibles y, es allí donde las inversiones se dirigen, siendo efectos disparador de su crecimiento y desarrollo, permitiéndoles a esos países combatir las desigualdades y generar condiciones económico-sociales previsibles sustentadas sobre una seguridad jurídica innegable.
Eduardo Duhalde, pre candidato presidencial del Peronismo Federal, en cuanta entrevista se le efectúa, no deja de reconocer que, alguno de sus acciones de gobierno fueron copiadas de las realizadas por Fernando Henrique Cardozo, arquitecto de este Brasil potencia que no deja de crecer e incorporar ingentes cantidades de ciudadanos a los beneficios de la economía y su desarrollo. Con esta actitud Duhalde muestra más inteligencia que humildad o como dicen los ingleses no es necesario reinventar la rueda.
Esta tendencia argentina a culpar a otros de nuestros desatinos, sea este el pasado y su punto de inicio, el Fondo Monetario, los organismos internacionales o los “imperios” económicos, los medios concentrados lo único que hace es que, las medidas que se adoptan no terminan ni generando pacificación social, por ende unidad nacional, ni mucho menos éxitos económicos que permitan mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos que se encuentran sumidos en la pobreza y, gran parte de ellos en la indigencia.
La negación de los males que nos aquejan, sean estos económicos, educacionales o de seguridad no permite que se adopten soluciones efectivas que eviten la inmoralidad de la inflación, el clientelismo de la dadiva, la utilización antojadiza de los recursos del estado, la pérdida de capacidad productiva, la seguridad para los ciudadanos y por ende el progreso que pese al supuesto crecimiento no se vislumbra en la realidad cotidiana. La confirmación de este hecho es la necesidad de violentar las estadísticas, estar permanentemente en los medios públicos o anunciando obras que no se terminan o entregando subsidios para tal o cual actividad, sin que esos hechos generen confianza y seguridad en los inversores. El subsidio es quizás otra de las grandes mentiras de la economía, porque desalientan la producción, el trabajo y, bajo la dadiva oficial crece la corrupción y la ignorancia.
El engaño no solo está en lo estadístico, sobre el cual ya se han pronunciado cuatro universidades para evaluar la conducta del INDEC, el engaño es sobre temas que en forma directa afectan a los ciudadanos de todo origen y condición, cuando se los pretende enfrentar con políticas de derechos humanos equivocadas, con discursos enfrentativos e inflamados de rencor y falacias, por no decir engaños y mentiras.
¿Puede pagar el ANSES el 82% móvil, del salario mínimo vital y móvil?, por ejemplo. Tal como están las cosas hoy, seguramente por un tiempo corto pero no sustentable en el tiempo, ¿Por qué?, fácil: (a) Néstor Kirchner jubilo de hecho a cerca de 3.000.000 de personas que no habían hecho aporte alguno, por lo tanto utilizo y está utilizando los fondos de aquellos que si aportaron. ¿Es justo?, absolutamente no, el Tesoro debió haberse hecho cargo de este tema, b) ¿Qué relación tiene el ingreso universal por hijo con los fondos jubilatorios?, absolutamente nada, esos recursos también debieron haber salido de los recursos del Tesoro. ¿Por qué no salen del Tesoro?, simplemente porque se los malgasta en futbol para todos, sobreprecios en las obras publicas, sometimiento a los gobernadores e intendentes, subsidios a trenes privatizados o a camioneros oficialistas o transportes, naftas, gas, etc. Si la administración hubiera sido austera, redistributiva, orientada al bienestar general hoy, la Señora de Kirchner podría sancionar la ley y no acusar a la oposición de querer “quebrar el sistema jubilatorio “.
Por otra parte, da la casualidad que el ANSES coloca fondos en el Tesoro en títulos a largo plazo y a tasas que la argentina no lograría en el exterior.
Ayer, el Ministro de Educación de la Nación denuncio ante el fuero penal a los estudiantes que le tomaron el ministerio por más de 10 horas, recuerdo que, cuando los estudiantes secundarios tomaron los colegios de la Ciudad de Buenos Aires, recibieron su apoyo explicito, junto con el de la PresidentE/A, tachando de exagerado al Ministro de Educación de la Ciudad por haber hecho la misma denuncia. Este es un típico caso que dice “el pez por la boca muere”, por lo tanto no está mal que coman de la misma comida en un Ministerio que no tiene escuelas, ni alumnos ni maestros.
Este es el precio que la Nación paga por apostar a figuras iluminadas en lugar de hombres preparados para administrar con decencia y eficacia los asuntos públicos de la Republica. Iluminación que se auto adjudican por el acierto de uno que otra medida pero que, englobada en el contexto del gobierno opera como frazada corta en los asuntos de estado.
El Gobierno Chileno acaba de dar una lección, que leída adecuadamente debe ser aprendida: no dudo un segundo en recurrir a cuanta fuente de conocimiento técnico profesional que se pudiera encontrar, sin importar nacionalidad, ideario político o poder económico, lo importante era resolver el problema y, vaya si lo resolvió.
La teoría del caos o de que todos se subordinan o no cuentan con el beneplácito del poder central, está llevando a la migración del interior hacia la capital, y abandonándose las múltiples economías regionales, ricas en variedad de productos y calidad que, en los dos millones seiscientos mil kilómetros cuadrados que poseemos podrían, sin lugar a dudas proveer de alimentos a millones de hombres y mujeres en el país y en el exterior que los demandan. El Dr. Duhalde, a mi juicio exagera cuando dice que nuestro país está operando al 40% de su capacidad, a mí entender, nuestra realidad está muy por debajo de esa cifra aunque entiendo lo que el Presidente Duhalde intenta graficar.
Obviamente este discurso gubernamental puede ser posible y explicable solo por la utilización de la falta de educación y cultura de nuestro pueblo, que supo en el pasado ser uno de los países con mayor y mejor instrucción del mundo. La utilización de la ignorancia es un crimen de lesa humanidad, porque tortura las mentes, desesperanza a los ciudadanos y los hace marionetas de las mafias de turno que, enquistadas en el poder, solo ofrecen dadivas, subsidios a los hombres cercenando su libertad y condicionando su evolución.
Roberto Cachanosky sostiene, y con verdad, que la pelea por el poder no es para producir un cambio de fondo, sino para continuar con “más de lo mismo” pero los potenciales candidatos se subrogan una conducta mas proba que la del gobierno. No entienden que aquí hay que efectuar un proceso de cambio importante, gradual quizás, pero de gran impacto cultural en la sociedad.
Confunde el “modelo” la libertad de mercado con intervencionismo, la oferta y la demanda equilibra las relaciones económicas y es el Estado, a través de la política arancelaria el que neutraliza la amenaza monopólica. Una economía abierta, es una economía competitiva y genera un empresariado serio y no prebendarío, por lo tanto la demagogia no es solo hacia los menos pudientes, es la que construye pudientes y, agranda la brecha.
¿Podrá la intuición ciudadana superar este hipnotismo ignorante al que se nos somete?, el futuro próximo no tan lejano nos lo dirá, es de esperar que el palpar diario de la realidad obre sobre los ciudadanos como un efecto despertar al que el Gobierno nos somete.
Solo así, podremos responder con seriedad a la pregunta que titula esta nota ¿Quo vadis, Argentina?
Aquellos que tenemos hijos menores de 30/35 años, nos damos cuenta que ellos, nada recuerdan o conocen de estos dos procesos, dolorosos por cierto pero que a ellos no les representa absolutamente nada.
Resulta curioso, sobre todo en relación a la deuda externa, su continuo viaje hacia ese pasado recordando que son ellos los pagadores de las obligaciones y no sus originadores o defaulteadores. Este es un acto de cinismo inequívoco, ya que o Néstor Gobernaba Rio Gallegos o Cristina integraba alguna banca en el Congreso, por lo tanto ambos dos pertenecen a la generación de políticos por la que la ciudadanía clamaba, en su momento “que se vayan todos”.
Hemos asistido en las últimas horas a un hecho singular, la actitud asumida por el Gobierno de Pineda frente a dos hechos naturales muy fuertes con los que dio inicio a su mandato presidencial. El primero el terremoto y tsunami que se produjo días antes de su toma de mando en la Republica Chilena. Estos dos fenómenos naturales desbastaron todo: casas, edificios de todo tipo, hospitales, escuelas edificios públicos y, nosotros no hemos escuchado ningún comentario acusatorio hacia la Concertación que gobernó chile desde el inicio de la democracia, y mucho menos cuestionar el porque no se tomaron los recaudos técnicos necesarios para evitar esta desbastacion en un país y una zona donde la recurrencia de estos fenómenos es permanente. Ni que hablar de la problemática minera y el establecimiento de los controles del Estado para evitar estas catástrofes.
Allí no hay “la herencia recibida”, lo que hay es una continuidad jurídico política que cada hombre o mujer electo debe efectuar, aceptando la realidad preexistente sin necesidad de justificar sus aciertos o errores en sus antecesores.
Ellos también tuvieron una dura, larga e impenetrable dictadura y han podido, sin olvidar sus efectos, superar la realidad histórica y marchar hacia su futuro, sin violentar la sensibilidad del pueblo con una recurrencia al pasado abusando del discurso de los derechos humanos y mucho menos parcializándolos.
Otro tanto podríamos decir de Alan Garcia, Lula da Silva y, por supuesto Pepe Mujica que, al preguntársele sobre la ley de prensa, respondió, sin titubear, que la mejor ley de prensa existente es no tener ley de prensa.
De la misma forma que quien esto escribe, lee y escucha lo que los mandatarios de la región dicen y hacen y se permite compararlo con lo que aquí ocurre, ¿Por qué no lo hace el gobierno y sus asesores? La única respuesta que me surge en este sentido es que a ellos les interesa, les es fundamental cohesionar al pueblo, generar unidad nacional para poder encarar sus procesos de modernización, generar alternativas de producción y por supuesto aprovechar la demanda de los productos que en el orden internacional se hace de los generados por estos países emergentes.
A esto se le llama seriedad en la gestión de gobierno y no hacer juegos políticos personalistas que tienen por finalidad perpetuarse en el poder y usufructuar de el sin ningún tipo de escrúpulos y mesura.
Por lo tanto son países considerados serios, previsibles y, es allí donde las inversiones se dirigen, siendo efectos disparador de su crecimiento y desarrollo, permitiéndoles a esos países combatir las desigualdades y generar condiciones económico-sociales previsibles sustentadas sobre una seguridad jurídica innegable.
Eduardo Duhalde, pre candidato presidencial del Peronismo Federal, en cuanta entrevista se le efectúa, no deja de reconocer que, alguno de sus acciones de gobierno fueron copiadas de las realizadas por Fernando Henrique Cardozo, arquitecto de este Brasil potencia que no deja de crecer e incorporar ingentes cantidades de ciudadanos a los beneficios de la economía y su desarrollo. Con esta actitud Duhalde muestra más inteligencia que humildad o como dicen los ingleses no es necesario reinventar la rueda.
Esta tendencia argentina a culpar a otros de nuestros desatinos, sea este el pasado y su punto de inicio, el Fondo Monetario, los organismos internacionales o los “imperios” económicos, los medios concentrados lo único que hace es que, las medidas que se adoptan no terminan ni generando pacificación social, por ende unidad nacional, ni mucho menos éxitos económicos que permitan mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos que se encuentran sumidos en la pobreza y, gran parte de ellos en la indigencia.
La negación de los males que nos aquejan, sean estos económicos, educacionales o de seguridad no permite que se adopten soluciones efectivas que eviten la inmoralidad de la inflación, el clientelismo de la dadiva, la utilización antojadiza de los recursos del estado, la pérdida de capacidad productiva, la seguridad para los ciudadanos y por ende el progreso que pese al supuesto crecimiento no se vislumbra en la realidad cotidiana. La confirmación de este hecho es la necesidad de violentar las estadísticas, estar permanentemente en los medios públicos o anunciando obras que no se terminan o entregando subsidios para tal o cual actividad, sin que esos hechos generen confianza y seguridad en los inversores. El subsidio es quizás otra de las grandes mentiras de la economía, porque desalientan la producción, el trabajo y, bajo la dadiva oficial crece la corrupción y la ignorancia.
El engaño no solo está en lo estadístico, sobre el cual ya se han pronunciado cuatro universidades para evaluar la conducta del INDEC, el engaño es sobre temas que en forma directa afectan a los ciudadanos de todo origen y condición, cuando se los pretende enfrentar con políticas de derechos humanos equivocadas, con discursos enfrentativos e inflamados de rencor y falacias, por no decir engaños y mentiras.
¿Puede pagar el ANSES el 82% móvil, del salario mínimo vital y móvil?, por ejemplo. Tal como están las cosas hoy, seguramente por un tiempo corto pero no sustentable en el tiempo, ¿Por qué?, fácil: (a) Néstor Kirchner jubilo de hecho a cerca de 3.000.000 de personas que no habían hecho aporte alguno, por lo tanto utilizo y está utilizando los fondos de aquellos que si aportaron. ¿Es justo?, absolutamente no, el Tesoro debió haberse hecho cargo de este tema, b) ¿Qué relación tiene el ingreso universal por hijo con los fondos jubilatorios?, absolutamente nada, esos recursos también debieron haber salido de los recursos del Tesoro. ¿Por qué no salen del Tesoro?, simplemente porque se los malgasta en futbol para todos, sobreprecios en las obras publicas, sometimiento a los gobernadores e intendentes, subsidios a trenes privatizados o a camioneros oficialistas o transportes, naftas, gas, etc. Si la administración hubiera sido austera, redistributiva, orientada al bienestar general hoy, la Señora de Kirchner podría sancionar la ley y no acusar a la oposición de querer “quebrar el sistema jubilatorio “.
Por otra parte, da la casualidad que el ANSES coloca fondos en el Tesoro en títulos a largo plazo y a tasas que la argentina no lograría en el exterior.
Ayer, el Ministro de Educación de la Nación denuncio ante el fuero penal a los estudiantes que le tomaron el ministerio por más de 10 horas, recuerdo que, cuando los estudiantes secundarios tomaron los colegios de la Ciudad de Buenos Aires, recibieron su apoyo explicito, junto con el de la PresidentE/A, tachando de exagerado al Ministro de Educación de la Ciudad por haber hecho la misma denuncia. Este es un típico caso que dice “el pez por la boca muere”, por lo tanto no está mal que coman de la misma comida en un Ministerio que no tiene escuelas, ni alumnos ni maestros.
Este es el precio que la Nación paga por apostar a figuras iluminadas en lugar de hombres preparados para administrar con decencia y eficacia los asuntos públicos de la Republica. Iluminación que se auto adjudican por el acierto de uno que otra medida pero que, englobada en el contexto del gobierno opera como frazada corta en los asuntos de estado.
El Gobierno Chileno acaba de dar una lección, que leída adecuadamente debe ser aprendida: no dudo un segundo en recurrir a cuanta fuente de conocimiento técnico profesional que se pudiera encontrar, sin importar nacionalidad, ideario político o poder económico, lo importante era resolver el problema y, vaya si lo resolvió.
La teoría del caos o de que todos se subordinan o no cuentan con el beneplácito del poder central, está llevando a la migración del interior hacia la capital, y abandonándose las múltiples economías regionales, ricas en variedad de productos y calidad que, en los dos millones seiscientos mil kilómetros cuadrados que poseemos podrían, sin lugar a dudas proveer de alimentos a millones de hombres y mujeres en el país y en el exterior que los demandan. El Dr. Duhalde, a mi juicio exagera cuando dice que nuestro país está operando al 40% de su capacidad, a mí entender, nuestra realidad está muy por debajo de esa cifra aunque entiendo lo que el Presidente Duhalde intenta graficar.
Obviamente este discurso gubernamental puede ser posible y explicable solo por la utilización de la falta de educación y cultura de nuestro pueblo, que supo en el pasado ser uno de los países con mayor y mejor instrucción del mundo. La utilización de la ignorancia es un crimen de lesa humanidad, porque tortura las mentes, desesperanza a los ciudadanos y los hace marionetas de las mafias de turno que, enquistadas en el poder, solo ofrecen dadivas, subsidios a los hombres cercenando su libertad y condicionando su evolución.
Roberto Cachanosky sostiene, y con verdad, que la pelea por el poder no es para producir un cambio de fondo, sino para continuar con “más de lo mismo” pero los potenciales candidatos se subrogan una conducta mas proba que la del gobierno. No entienden que aquí hay que efectuar un proceso de cambio importante, gradual quizás, pero de gran impacto cultural en la sociedad.
Confunde el “modelo” la libertad de mercado con intervencionismo, la oferta y la demanda equilibra las relaciones económicas y es el Estado, a través de la política arancelaria el que neutraliza la amenaza monopólica. Una economía abierta, es una economía competitiva y genera un empresariado serio y no prebendarío, por lo tanto la demagogia no es solo hacia los menos pudientes, es la que construye pudientes y, agranda la brecha.
¿Podrá la intuición ciudadana superar este hipnotismo ignorante al que se nos somete?, el futuro próximo no tan lejano nos lo dirá, es de esperar que el palpar diario de la realidad obre sobre los ciudadanos como un efecto despertar al que el Gobierno nos somete.
Solo así, podremos responder con seriedad a la pregunta que titula esta nota ¿Quo vadis, Argentina?
martes, 12 de octubre de 2010
UNA CATASTROFE, UNA NACION UN GOBIERNO: EL RESCATE
El Presidente Pineda inicio su mandato Constitucional justo en el momento que se estaba produciendo un fuerte terremoto en el país, que desbasto una gran parte del territorio Chileno, sobre todo el sector minero, uno de los productos de mayor demanda que posee chile y por el cual su economía posee una fuerte participación de estos.
No suficiente con este drama, que le costara a chile mas de USD 3.000 millones para realizar la reconstrucción de pueblos, medios de comunicación, escuelas y hospitales que el terremoto arraso sin piedad, se produjo el derrumbe en una mina de la Punta de Atacama, dejando a mas de 33 mineros sepultados bajo tierra y que, en un primer momento se tuvo muy pocas esperanzas de su rescate con vida ante la imposibilidad de acceder al lugar donde teóricamente se calculaba se encontraban los mineros.
El Presidente Pineda se puso al frente del operativo conjuntamente con su Ministro de Minería, no se escucharon, al menos públicamente discusiones sobre las causas de este nuevo desastre que debió enfrentar el Gobierno, rápidamente se pusieron a trabajar para tratar de encontrar una solución que permitiera rescatar a los que se suponía, sin certeza alguna que estaban vivos y sepultados a mas de 600 metros de profundidad, dejando para después la evaluación y cuestionamientos relacionados con las consecuencias de tan tremendo hecho.
Ante la catástrofe, la Nación se cohesiono, se puso detrás de su gobierno que tomo el mando y las decisiones sin que tanto opositores como ciudadanos hicieran manifestaciones verbales o publicas de cuestionamiento por los hechos causales de la catástrofe.
“Estamos vivos” fue el mensaje que leyó el Presidente Pineda, al encontrarse un mensaje enviado por los mineros, y esto abrió camino a la esperanza y llevo a las autoridades a redoblar los esfuerzos, sin escatimar recursos para obtener el rescate de estos hombres que, casualmente eran 33, edad en la que Cristo salió del anonimato y empezó su epopeya evangelizadora.
Tampoco es casual que esta revelación se la haya llamado el “Milagro de Atacama”, ya que el hecho ha inquietado a científicos, investigadores y técnicos, que pocas esperanzas tenían de encontrar vida en el fondo de la tierra luego de semejante derrumbe.
Hoy 12 de octubre, a partir de la caída del sol, los técnicos, conducidos por el >Ministro de Minería y con especiales instrumentos, sacaran de su encierro a estos 33 hombres que por designio divino han sobrevivido a semejante hecho con pocos antecedentes en el mundo.
Nada se ha improvisado, todo fue probado, comprobado y analizado para poder efectuar este rescate que, el mundo entero podrá ver por los medios audiovisuales.
Allí estará el Presidente, los familiares, que han acompañado a estos hombres mas de 67 días en su cautiverio y que, hasta no hace mucho pudieron tomar contacto con el mundo exterior, recibir alimentación y consejos de las conductas a seguir previendo este rescate.
Es aleccionadora la conducta de los mineros, sus familiares, el pueblo chileno, sus políticos y su gobierno el modo en el que se encaro el problema, en un sentido de unidad y confianza reciproca sobre todo confianza en las fuerzas del Estado y su Gobierno, que en ningún momento han hecho uso demagógico de este suceso y su desenlace.
Nosotros, los argentinos deberíamos aprender de este acontecimiento, de las conductas sociales, políticas y técnicas, de manera de saber que, cuando los problemas se presentan, lo más importante es encontrar las soluciones y, dejar para más adelante la evaluación de los hechos causantes y no transformarlo en un discurrir político, que seguramente hubiera sido la actitud de los políticos.
Frente a los dramas y catástrofes, es importante la cohesión de una Nación, la unidad para un proceso común de la clase política y un gobierno que se pone al frente de las responsabilidades que la ciudadanía les ha delegado. Nadie hablo de derechas de progresismo o personalismos.
La soberbia de nuestro gobierno y la intemperancia de nuestra política, podrá deponer agravios, para solucionar las catástrofes que nos castigan, como la inseguridad, el enfrentamiento absurdo la contención de la inflación, la ecuanimidad en los procesos políticos, y el respeto a la vida encarando la inseguridad, catástrofes que, sin ninguna duda nuestra sociedad vive con angustia y preocupación. Nosotros, tendremos un rescate serio, profesional y certero.
Tomemos estos ejemplos de nuestros vecinos que aleccionan y demuestran el alto grado de responsabilidad institucional de la Nación, su Gobierno y sus Ciudadanos.
No suficiente con este drama, que le costara a chile mas de USD 3.000 millones para realizar la reconstrucción de pueblos, medios de comunicación, escuelas y hospitales que el terremoto arraso sin piedad, se produjo el derrumbe en una mina de la Punta de Atacama, dejando a mas de 33 mineros sepultados bajo tierra y que, en un primer momento se tuvo muy pocas esperanzas de su rescate con vida ante la imposibilidad de acceder al lugar donde teóricamente se calculaba se encontraban los mineros.
El Presidente Pineda se puso al frente del operativo conjuntamente con su Ministro de Minería, no se escucharon, al menos públicamente discusiones sobre las causas de este nuevo desastre que debió enfrentar el Gobierno, rápidamente se pusieron a trabajar para tratar de encontrar una solución que permitiera rescatar a los que se suponía, sin certeza alguna que estaban vivos y sepultados a mas de 600 metros de profundidad, dejando para después la evaluación y cuestionamientos relacionados con las consecuencias de tan tremendo hecho.
Ante la catástrofe, la Nación se cohesiono, se puso detrás de su gobierno que tomo el mando y las decisiones sin que tanto opositores como ciudadanos hicieran manifestaciones verbales o publicas de cuestionamiento por los hechos causales de la catástrofe.
“Estamos vivos” fue el mensaje que leyó el Presidente Pineda, al encontrarse un mensaje enviado por los mineros, y esto abrió camino a la esperanza y llevo a las autoridades a redoblar los esfuerzos, sin escatimar recursos para obtener el rescate de estos hombres que, casualmente eran 33, edad en la que Cristo salió del anonimato y empezó su epopeya evangelizadora.
Tampoco es casual que esta revelación se la haya llamado el “Milagro de Atacama”, ya que el hecho ha inquietado a científicos, investigadores y técnicos, que pocas esperanzas tenían de encontrar vida en el fondo de la tierra luego de semejante derrumbe.
Hoy 12 de octubre, a partir de la caída del sol, los técnicos, conducidos por el >Ministro de Minería y con especiales instrumentos, sacaran de su encierro a estos 33 hombres que por designio divino han sobrevivido a semejante hecho con pocos antecedentes en el mundo.
Nada se ha improvisado, todo fue probado, comprobado y analizado para poder efectuar este rescate que, el mundo entero podrá ver por los medios audiovisuales.
Allí estará el Presidente, los familiares, que han acompañado a estos hombres mas de 67 días en su cautiverio y que, hasta no hace mucho pudieron tomar contacto con el mundo exterior, recibir alimentación y consejos de las conductas a seguir previendo este rescate.
Es aleccionadora la conducta de los mineros, sus familiares, el pueblo chileno, sus políticos y su gobierno el modo en el que se encaro el problema, en un sentido de unidad y confianza reciproca sobre todo confianza en las fuerzas del Estado y su Gobierno, que en ningún momento han hecho uso demagógico de este suceso y su desenlace.
Nosotros, los argentinos deberíamos aprender de este acontecimiento, de las conductas sociales, políticas y técnicas, de manera de saber que, cuando los problemas se presentan, lo más importante es encontrar las soluciones y, dejar para más adelante la evaluación de los hechos causantes y no transformarlo en un discurrir político, que seguramente hubiera sido la actitud de los políticos.
Frente a los dramas y catástrofes, es importante la cohesión de una Nación, la unidad para un proceso común de la clase política y un gobierno que se pone al frente de las responsabilidades que la ciudadanía les ha delegado. Nadie hablo de derechas de progresismo o personalismos.
La soberbia de nuestro gobierno y la intemperancia de nuestra política, podrá deponer agravios, para solucionar las catástrofes que nos castigan, como la inseguridad, el enfrentamiento absurdo la contención de la inflación, la ecuanimidad en los procesos políticos, y el respeto a la vida encarando la inseguridad, catástrofes que, sin ninguna duda nuestra sociedad vive con angustia y preocupación. Nosotros, tendremos un rescate serio, profesional y certero.
Tomemos estos ejemplos de nuestros vecinos que aleccionan y demuestran el alto grado de responsabilidad institucional de la Nación, su Gobierno y sus Ciudadanos.
lunes, 4 de octubre de 2010
¡POR FAVOR, NO ME MATEN!
“BIENAVENTURADOS LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED
DE JUSTICIA, PORQUE ELLOS SERÁN SACIADOS”
N.S.Jesucristo-Sermon de la Montaña
(San Lucas 6.22)
Dentro de los denominados Derechos Humanos, el “derecho a la vida” debe ser quizás el más importante y relevante de los derechos del hombre, y quizás el más universal de todos, es por ello quizás que los argentinos no hemos podido aun digerir y aceptar las consecuencias integras de lo que se ha denominado el accionar subversivo y su correlato, el terrorismo de estado y más aun cuando estos dos hechos no están siendo considerados como causa y efecto de lo que hemos denominado “Guerra Sucia” y que la política utiliza con parcialidad y no evalúa en su integralidad.
Jellinek (elaboraría una teoría llamada de las dos facetas, mediante la cual analiza al Estado a partir de un punto de vista sociológico y jurídico, aunque considerando a cada aspecto de forma individual). Señala entre los fines del estado “El bienestar del individuo y de la colectividad manteniendo y protegiendo su existencia”
Ese trauma argentino con el que inicio este artículo, nos ha llevado a la existencia de un Estado ausente en la preservación del orden, vulnerando aquello que leemos más arriba y que definía Jellinek.
En un estado democrático “orden” es el pre-requisito para respetar la ley, la ley debe estar ajustada a Derecho, de allí la definición de Ulpiano de que es “el arte de dar a cada uno lo suyo”, y esto significa que, quien vulnera la ley, merece la sanción pero previo a ello, para que esta impere debe haber orden y es aquí donde el estado no debe abdicar en los elementos preventivos de la ley, ya sea en lo social, lo económico, lo educacional o incluso en la represión, cuando los derechos de unos pocos lesiona los derechos de los mas.
En mi evaluación hay derechos constitucionales permanentes y otros circunstanciales, entre los primeros a la vida, proveyendo seguridad y orden, los segundos aplicables cuando se han agotado los mecanismos del entendimiento, el dialogo y el consenso, por ejemplo el de huelga, cortes de la vía pública, o apropiación de instalaciones. No es aceptable que empecemos por el extremo para lograr lo básico, esto es la toma o el corte para generar el dialogo.
Orden, ley y estado de derecho, requieren de “autoridad”, por ello las instituciones del Estado, y sus diversos poderes tienen “autoridades”, que en el cumplimiento del rol que la Constitución les asigna, deben actuar conforme a la normativa y ejerciendo con independencia esos roles, sin que uno pretenda imponer su criterio al otro. Cuando esto ocurre vulneramos el orden porque desconocemos la autoridad que cada uno de estos poderes tiene y debe ejercer.
No es posible, no es aceptable, no pertenece a ideología alguna hablar de “orden” ni debe esto referirse a situaciones extremas y fuera del contexto legal , los argentinos tenemos una virtud extrema: bastardear los términos y tergiversar los conceptos y, al hacerlo, sobre todo desde la dirigencia, a restarles autoridad, porque a la corta o a la larga, se transforma en un boomerang incontrolable y se paraliza el ejercicio de la fuerza “del poder” que todo gobierno debe ejercer dentro de un estado de derecho.
Mientras nuestra clase dirigente ha estado discurriendo sobre temas de la política y el ejercicio del poder, volviendo al pasado con una conceptualización diferente según quien gobierne, vulnerándose leyes que fueran dictadas conforme al ejercicio de los poderes legítimos, se instala en el debate público el concepto de “dictadura” o “de derecha” a quien no opina como el que gobierna, hay un distanciamiento de las verdaderas necesidades de la población y se menoscaba la educación, se menoscaba el bienestar social y de allí, se cae en la pobreza, indigencia y marginalidad, porque el estado abdica de la generación de condiciones de “bienestar” que debe proveer, no como dadiva o subsidio, sino como condiciones objetivas para alcanzar la dignidad del trabajo.
Hoy, en la argentina, por los pecados originales de esta democracia nacida en 1983, en lugar de consolidarla la hemos deteriorado, abdicando de uno de los valores básicos establecidos en la Constitución Nacional, “el de proveer al bienestar general”.
“Las cárceles seran sanas y limpias…” dice la Constitución y lo irónico es que lo son, porque son nuestras casas, llenas de rejas, barrios cerrados, garitas en los barrios abiertos, puertas blindadas, persianas bajas, cadenas en las puertas, etc. Esto según las posibilidades de cada uno, y las autoridades cuidan a los “ciudadanos” que son los delincuentes y para nosotros los presos existe flotando en el aire, la pena de muerte, que se nos aplica según el momento y la circunstancia, cuando los “ciudadanos” sienten que con su presión no obtienen lo que nosotros “los presos” nos resistimos a que nos arrebaten.
Para que haya “libre tránsito” debe haber “transito seguro”, y para esto se requiere de tres elementos: a) legislación, b) infraestructura; y, c) educación. Legislar un ordenamiento vial sustentable y aplicarlo, generar los medios de circulación con inversión y mantenimiento, ya sea en asfaltos, banquinas y luminarias, y educación para generar la responsabilidad ciudadana para cumplir los que las dos primeras establecen. Como esto no ocurre, batimos el record mundial en accidentes de tránsito y el 50% de las victimas mueren en el momento en que se produce estos accidentes.
No puede ser, no debe tolerarse que los padres de jóvenes adolecentes, preparados para cargar cunas o cochecitos, estén llevando manijas de ataúdes por la barbarie del secuestro y el ejecutamiento de las víctimas. No podemos tolerar que una simple y corriente transacción bancaria se transformen en un acto de muerte, extorsión o robo. No es aceptable que frenar en un semáforo sea la escusa para que un motoquero ya sea por un celular, una cartera o un reloj, mate indiscriminadamente, no es posible que estos hechos sean catalogados como “una sensación” desde el poder que nos tiene que dar protección.
No es suficiente que los Gobernadores o Ministros del ramo, se hagan presente en la escena del crimen, consuelen a los familiares y se ufanen de la velocidad “científico-técnica” que poseen para resolver los delitos que se producen, es mas no nos interesa que lo hagan, lo que la sociedad quiere es que estos hechos no ocurran, para lo cual necesitamos prevención pero prevención seria y ocupación y dedicación para resolver las fallas en el sistema de seguridad y no transformar a la inseguridad en un negocio de las compañías de seguridad que ni previenen, obstaculizan y no nos impide que estemos abrumados.
El rol del estado en su responsabilidad por el orden y autoridad no es de derecha o izquierda, ni es apologista de la dictadura, y cuando se pide más orden, mas justicia y mayor autoridad y, esto se garantiza con justicia, no llamando a los Jueces del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación de “turros” para resolver una pelea entre el gobierno y un medio o restándole su presupuesto porque no acuerdan o fallan según “nuestro modelo democrático” al decir de la Diputada Conti.
Hay un modelo democrático ya establecido por los ciudadanos, ese modelo es la Constitución de la Nación Argentina, sancionada en 1853 y sus siete modificaciones.
Por lo tanto ¿Cuándo quedaremos libres de la prisión a la que estamos sometidos por el avance de la delincuencia que con virulencia nos ejecutan por un punado de monedas o un teléfono celular?
Es cierto, hay una sensación, confirmada por los hechos y esa sensación no es otra que a quienes ejercen el poder no les interesan las mismas cosas que a la gente, por ello el delito y los accidentes se han convertido en la preocupación diaria de cada uno de los habitantes del país cuando salimos a la calle. Los hechos, no las estadísticas, los hechos confirman que esta sensación no es desproporcionada ni una patraña de los medios hegemónicos.
El narcotráfico no es ignorante, no se radica en los países en donde impera la ley, el orden y la autoridad, por ello hoy somos un destino apetecible para radicar sus capitales, sus fabricas y su comercio ya sea porque no somos lo suficientemente serios o porque se opera en connivencia con ellos desde la política y/o las fuerzas que deben protegernos.
Finalmente, para ejercer el poder de aplicar la ley y ejercer la autoridad hay que ser serios, como país, como sociedad y como dirigencia y, a partir de allí, seremos más seguros estaremos mejor protegidos y aceptaremos lo que la justicia sentencie aun, contra los particulares intereses políticos.
Tengamos presentes que para ser saciados en nuestros deseos de “hambre y sed de justicia” no debemos mentir, matar, robar o codiciar la mujer de todos, en este caso la Republica.
DE JUSTICIA, PORQUE ELLOS SERÁN SACIADOS”
N.S.Jesucristo-Sermon de la Montaña
(San Lucas 6.22)
Dentro de los denominados Derechos Humanos, el “derecho a la vida” debe ser quizás el más importante y relevante de los derechos del hombre, y quizás el más universal de todos, es por ello quizás que los argentinos no hemos podido aun digerir y aceptar las consecuencias integras de lo que se ha denominado el accionar subversivo y su correlato, el terrorismo de estado y más aun cuando estos dos hechos no están siendo considerados como causa y efecto de lo que hemos denominado “Guerra Sucia” y que la política utiliza con parcialidad y no evalúa en su integralidad.
Jellinek (elaboraría una teoría llamada de las dos facetas, mediante la cual analiza al Estado a partir de un punto de vista sociológico y jurídico, aunque considerando a cada aspecto de forma individual). Señala entre los fines del estado “El bienestar del individuo y de la colectividad manteniendo y protegiendo su existencia”
Ese trauma argentino con el que inicio este artículo, nos ha llevado a la existencia de un Estado ausente en la preservación del orden, vulnerando aquello que leemos más arriba y que definía Jellinek.
En un estado democrático “orden” es el pre-requisito para respetar la ley, la ley debe estar ajustada a Derecho, de allí la definición de Ulpiano de que es “el arte de dar a cada uno lo suyo”, y esto significa que, quien vulnera la ley, merece la sanción pero previo a ello, para que esta impere debe haber orden y es aquí donde el estado no debe abdicar en los elementos preventivos de la ley, ya sea en lo social, lo económico, lo educacional o incluso en la represión, cuando los derechos de unos pocos lesiona los derechos de los mas.
En mi evaluación hay derechos constitucionales permanentes y otros circunstanciales, entre los primeros a la vida, proveyendo seguridad y orden, los segundos aplicables cuando se han agotado los mecanismos del entendimiento, el dialogo y el consenso, por ejemplo el de huelga, cortes de la vía pública, o apropiación de instalaciones. No es aceptable que empecemos por el extremo para lograr lo básico, esto es la toma o el corte para generar el dialogo.
Orden, ley y estado de derecho, requieren de “autoridad”, por ello las instituciones del Estado, y sus diversos poderes tienen “autoridades”, que en el cumplimiento del rol que la Constitución les asigna, deben actuar conforme a la normativa y ejerciendo con independencia esos roles, sin que uno pretenda imponer su criterio al otro. Cuando esto ocurre vulneramos el orden porque desconocemos la autoridad que cada uno de estos poderes tiene y debe ejercer.
No es posible, no es aceptable, no pertenece a ideología alguna hablar de “orden” ni debe esto referirse a situaciones extremas y fuera del contexto legal , los argentinos tenemos una virtud extrema: bastardear los términos y tergiversar los conceptos y, al hacerlo, sobre todo desde la dirigencia, a restarles autoridad, porque a la corta o a la larga, se transforma en un boomerang incontrolable y se paraliza el ejercicio de la fuerza “del poder” que todo gobierno debe ejercer dentro de un estado de derecho.
Mientras nuestra clase dirigente ha estado discurriendo sobre temas de la política y el ejercicio del poder, volviendo al pasado con una conceptualización diferente según quien gobierne, vulnerándose leyes que fueran dictadas conforme al ejercicio de los poderes legítimos, se instala en el debate público el concepto de “dictadura” o “de derecha” a quien no opina como el que gobierna, hay un distanciamiento de las verdaderas necesidades de la población y se menoscaba la educación, se menoscaba el bienestar social y de allí, se cae en la pobreza, indigencia y marginalidad, porque el estado abdica de la generación de condiciones de “bienestar” que debe proveer, no como dadiva o subsidio, sino como condiciones objetivas para alcanzar la dignidad del trabajo.
Hoy, en la argentina, por los pecados originales de esta democracia nacida en 1983, en lugar de consolidarla la hemos deteriorado, abdicando de uno de los valores básicos establecidos en la Constitución Nacional, “el de proveer al bienestar general”.
“Las cárceles seran sanas y limpias…” dice la Constitución y lo irónico es que lo son, porque son nuestras casas, llenas de rejas, barrios cerrados, garitas en los barrios abiertos, puertas blindadas, persianas bajas, cadenas en las puertas, etc. Esto según las posibilidades de cada uno, y las autoridades cuidan a los “ciudadanos” que son los delincuentes y para nosotros los presos existe flotando en el aire, la pena de muerte, que se nos aplica según el momento y la circunstancia, cuando los “ciudadanos” sienten que con su presión no obtienen lo que nosotros “los presos” nos resistimos a que nos arrebaten.
Para que haya “libre tránsito” debe haber “transito seguro”, y para esto se requiere de tres elementos: a) legislación, b) infraestructura; y, c) educación. Legislar un ordenamiento vial sustentable y aplicarlo, generar los medios de circulación con inversión y mantenimiento, ya sea en asfaltos, banquinas y luminarias, y educación para generar la responsabilidad ciudadana para cumplir los que las dos primeras establecen. Como esto no ocurre, batimos el record mundial en accidentes de tránsito y el 50% de las victimas mueren en el momento en que se produce estos accidentes.
No puede ser, no debe tolerarse que los padres de jóvenes adolecentes, preparados para cargar cunas o cochecitos, estén llevando manijas de ataúdes por la barbarie del secuestro y el ejecutamiento de las víctimas. No podemos tolerar que una simple y corriente transacción bancaria se transformen en un acto de muerte, extorsión o robo. No es aceptable que frenar en un semáforo sea la escusa para que un motoquero ya sea por un celular, una cartera o un reloj, mate indiscriminadamente, no es posible que estos hechos sean catalogados como “una sensación” desde el poder que nos tiene que dar protección.
No es suficiente que los Gobernadores o Ministros del ramo, se hagan presente en la escena del crimen, consuelen a los familiares y se ufanen de la velocidad “científico-técnica” que poseen para resolver los delitos que se producen, es mas no nos interesa que lo hagan, lo que la sociedad quiere es que estos hechos no ocurran, para lo cual necesitamos prevención pero prevención seria y ocupación y dedicación para resolver las fallas en el sistema de seguridad y no transformar a la inseguridad en un negocio de las compañías de seguridad que ni previenen, obstaculizan y no nos impide que estemos abrumados.
El rol del estado en su responsabilidad por el orden y autoridad no es de derecha o izquierda, ni es apologista de la dictadura, y cuando se pide más orden, mas justicia y mayor autoridad y, esto se garantiza con justicia, no llamando a los Jueces del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación de “turros” para resolver una pelea entre el gobierno y un medio o restándole su presupuesto porque no acuerdan o fallan según “nuestro modelo democrático” al decir de la Diputada Conti.
Hay un modelo democrático ya establecido por los ciudadanos, ese modelo es la Constitución de la Nación Argentina, sancionada en 1853 y sus siete modificaciones.
Por lo tanto ¿Cuándo quedaremos libres de la prisión a la que estamos sometidos por el avance de la delincuencia que con virulencia nos ejecutan por un punado de monedas o un teléfono celular?
Es cierto, hay una sensación, confirmada por los hechos y esa sensación no es otra que a quienes ejercen el poder no les interesan las mismas cosas que a la gente, por ello el delito y los accidentes se han convertido en la preocupación diaria de cada uno de los habitantes del país cuando salimos a la calle. Los hechos, no las estadísticas, los hechos confirman que esta sensación no es desproporcionada ni una patraña de los medios hegemónicos.
El narcotráfico no es ignorante, no se radica en los países en donde impera la ley, el orden y la autoridad, por ello hoy somos un destino apetecible para radicar sus capitales, sus fabricas y su comercio ya sea porque no somos lo suficientemente serios o porque se opera en connivencia con ellos desde la política y/o las fuerzas que deben protegernos.
Finalmente, para ejercer el poder de aplicar la ley y ejercer la autoridad hay que ser serios, como país, como sociedad y como dirigencia y, a partir de allí, seremos más seguros estaremos mejor protegidos y aceptaremos lo que la justicia sentencie aun, contra los particulares intereses políticos.
Tengamos presentes que para ser saciados en nuestros deseos de “hambre y sed de justicia” no debemos mentir, matar, robar o codiciar la mujer de todos, en este caso la Republica.
martes, 28 de septiembre de 2010
¿OTRA OPORTUNIDAD PERDIDA?
Desgraciadamente la tensión política no cede, muy por el contrario el Gobierno continua doblando la apuesta en su lucha contra Clarín, en la desobediencia a las sentencias de la Corte Suprema (reduciéndoles el presupuesto en un 39%) e insistiendo en la aprobación de un presupuesto que con tan solo leer sus supuestos sabemos que estamos más frente a una obra de ficción que a una ley seria y cumplible.
Esto será si, hasta que el Gobierno tome debida nota de que el engaño y la mentira ya no les sirve mas como instrumento de política de gobierno, máxime cuando las Universidades elegidas por el Ministro Boudou, han producido un informe duro y muy crítico sobre la política estadística del INDEC.
La presidente ha hecho su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, reiterando allí las críticas a los modelos económicos utilizados en Europa y USA para resolver la crisis del 2009 y seguir recomendando la aplicación del modelo Kirchnerista como paliativo para superarlas, con la misma impertinencia que se dirige a los espectadores pagos del conurbano bonaerense, lo hizo frente a los representantes de los países de la tierra, obviamente no podía faltar el reclamo por la soberanía de Malvinas y la crítica al Reino Unido y la conformación del Consejo de Seguridad.
El único punto de coincidencia con un país serio, es con los EEUU y su enfrentamiento con Irán, por diferentes motivaciones, pero argentina y USA están unidas en su causa antagónica con Irán. Argentina por la extradición de los funcionarios iraníes por el atentado a la AMIA y USA por el peligro que representa el armamentismo nuclear en el que está orientado Irán y, por supuesto en su fobia al Estado de Israel. A esto Carlos Escude los denomina tener una política internacional.
No ´podría confrontar con Escude, pero tengo la sensación que, esta coincidencia nada tiene que ver con una política internacional seria ni una bilateralidad seria, por lo tanto más que una política es una mera casualidad que, no obstante, bien aprovechada puede traerle a la argentina frutos importantes.
Mientras estos hechos se suceden, en lo nacional siguen y se aumentan los problemas, el gobierno sigue negando los altos niveles inflacionarios, empuja un consumismo interno que requiere de mayor nivel de emisión monetaria, conjuntamente con un gasto publico imparable, y redoblando la apuesta en la inauguración de obras que después o quedan paralizadas o que tienen que ser sustentadas por los Gobernadores o los intendentes con sus escasos recursos.
La inseguridad es creciente y los accidentes de tránsito cada vez más elevados, rompiendo records internacionales, mientras ello ocurre Moyano extorsiona a empresarios y su conducción del Justicialismo en la Provincia de Buenos Aires, lo único que hace es llevar el sistema de presiones mafiosas a la organización del partido para las próximas elecciones. Esto a tal punto que para la oposición es más importante Moyano y sus sistemas que el propio Kirchner con la billetera.
Para tener una cabal idea de lo que esto significa, les adjunto los 9 elementos que Roberto Cachanosky señala como los “Modelos de la Exclusión” de por si ilustrativos:
1)en 2003 la producción de petróleo fue de 42.966 miles de m3 y en 2009 bajó a 36.162 miles de m3, una caída del 16%.
2) en 2003 la producción de gas fue de 51.008 miles de m3 y en 2009 bajó a 48.418 miles de m3, una baja del 5%
3)la refinación de naftas disminuyó de 6.255 miles de m3 a 6.035 miles de m3.
4)la producción de trigo fue en la campaña 2002/2003 de 12,3 millones de toneladas y en la campaña 2009/2010 solo de 7,5 millones de toneladas, mientras que la superficie sembrada fue de 6,3 millones de hectáreas para bajar a 3,5 millones.
5)la producción de girasol, siempre comparando las mismas campañas que para trigo, bajo de 3,7 millones de toneladas a 2,3 millones, en tanto que el área sembrada se redujo de 2,4 millones de hectáreas a 1,6 millones.
6)el stock ganadero cayó en 5 millones de cabezas aproximadamente gracias a la política populista de carne barata para todos que implementó el gobierno, lo cual llevó el precio a niveles altísimos y hoy la gente, luego de la fiesta populista, paga la carne como si fuera oro y, encima, bajó el consumo por habitante a unos 59 kilos por año.
7)de acuerdo a un informe de la UADE, hoy el salario nominal medio puede comprar aproximadamente la mitad de metros cuadrados que podía comprar en 1997, que es el año base de la serie de la UADE.
8)siendo que las propiedades se comercializan en dólares y considerando que el metro cubierto de venta hoy es más caro que en la convertibilidad, vale el siguiente dato: en 1998 el stock de créditos hipotecarios rondaba los U$S 15.000 millones mientras que hoy apenas araña los U$S 5.000 millones, un tercio del stock de aquél año. Y este no es un dato menor porque quienes antes compraban con créditos hipotecarios generalmente eran matrimonios jóvenes que compraban su primer departamento de 2 ambientes o quienes necesitaban más espacio porque se agrandaba la familia. Es decir, el perfil de comprador de inmuebles actual es de sectores de muy alto ingreso, que hace sus operaciones de contado, mientras que el de aquellos años era de un perfil de ingresos medios que lograba salir del alquiler para comprar, pagando una cuota.
9)en 1998 se escrituraron 107.184 propiedades en Capital Federal, en 2008, antes de la crisis del 2009, las escrituras fueron de 69.097 unidades, incluso en el 2003 las escrituras habían sido de 83.915. Y, como si este dato fuera poco elocuente, le cuento al lector que en el recesivo y conflictivo 2001 la escrituras sumaron, siempre en Capital Federal, 79.760 unidades, más que las 69.097 del maravilloso e imparable modelo actual Argentina según Cristina Fernández.
Los datos podrían seguir, como, por ejemplo, que en los 90 no hubo inflación y hoy los precios se disparan al 27% anual mientras que el rubro alimentos se ubica en un incremento del 35% anual. Solo en el los primeros 8 meses de este año, el rubro alimentos subió el 27,5%. Los rubros que más crecieron entre diciembre del año pasado y agosto de este año, según el IPC de BAC, fueron: alimentos y bebidas (+27,5%), atención médica y gastos de salud (+21,2%) y educación (+17,8%). Justamente, los tres rubros básicos que son alimentos, salud y educación son los que más aumentaron.
Como puede verse hay una enorme distancia entre el discurso de Cristina Fernández en que dice trabajar para los más humildes y el resultado que ha obtenido. Claramente su política económica ha sido perjudicial para los sectores más humildes porque lo que más aumentó de precios fueron los alimentos, la educación y la salud.
La presentacion de la PresidentE/A en el Counsil de las Americas me hacen reflexionar sobre el engaño que uno se hace a si mismo, que lo enrrieda, lo condiciona y lo desmerece.
Dice el diccionario: “expresion o manifestacion contraria a lo que se sabe, cree o piensa”, pero yo prefiero buscar su significado en alguna frase que condense con mayor presicion este concepto y, encuentro en mi memoria estas frases (version interpretativa de las mismas y no textuales):
“En la mayoria de los casos se miente por amabilidad. Se desea producir en el oyente una impresion estetica, agradarle, entonces se miente, incluso sacrificandose”, asi la expresa Dostoievski, o la mas dura de Gracian: “ el mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creido”, o aquel Viejo proverbio judio: “con una mentira puede irse muy lejos, pero sin esperanza de volver”. Tambien Victor Hugo, en su defensa del caso Dreyffuss, dijo: “el hipocrita es un titan enano”
Que esta sea una una modalidad de comunicación desde el poder es harto lamentable, ya que en los foros internacionales, sus asistentes suelen llegar a ellos con un cabal conocimiento de los datos economicos de los paises que se presentan, por lo tanto, sus asistentes estaban suficientemente informados sobre los numeros reales de la argentina, ya que sus afiliadas en el pais o en la region, mantienen bien informadas a sus Casas Matrices o Centrales.
Toleremos el cambalache en el pais, no tenemos mas remedio, pero por favor, no lo utilicemos como producto de exportacion porque, de lo contrario estaremos frente a una nueva oportunidad perdida de ser una Nacion seria, creible, predecible y despertando el apetito de los inversores.
Esto será si, hasta que el Gobierno tome debida nota de que el engaño y la mentira ya no les sirve mas como instrumento de política de gobierno, máxime cuando las Universidades elegidas por el Ministro Boudou, han producido un informe duro y muy crítico sobre la política estadística del INDEC.
La presidente ha hecho su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, reiterando allí las críticas a los modelos económicos utilizados en Europa y USA para resolver la crisis del 2009 y seguir recomendando la aplicación del modelo Kirchnerista como paliativo para superarlas, con la misma impertinencia que se dirige a los espectadores pagos del conurbano bonaerense, lo hizo frente a los representantes de los países de la tierra, obviamente no podía faltar el reclamo por la soberanía de Malvinas y la crítica al Reino Unido y la conformación del Consejo de Seguridad.
El único punto de coincidencia con un país serio, es con los EEUU y su enfrentamiento con Irán, por diferentes motivaciones, pero argentina y USA están unidas en su causa antagónica con Irán. Argentina por la extradición de los funcionarios iraníes por el atentado a la AMIA y USA por el peligro que representa el armamentismo nuclear en el que está orientado Irán y, por supuesto en su fobia al Estado de Israel. A esto Carlos Escude los denomina tener una política internacional.
No ´podría confrontar con Escude, pero tengo la sensación que, esta coincidencia nada tiene que ver con una política internacional seria ni una bilateralidad seria, por lo tanto más que una política es una mera casualidad que, no obstante, bien aprovechada puede traerle a la argentina frutos importantes.
Mientras estos hechos se suceden, en lo nacional siguen y se aumentan los problemas, el gobierno sigue negando los altos niveles inflacionarios, empuja un consumismo interno que requiere de mayor nivel de emisión monetaria, conjuntamente con un gasto publico imparable, y redoblando la apuesta en la inauguración de obras que después o quedan paralizadas o que tienen que ser sustentadas por los Gobernadores o los intendentes con sus escasos recursos.
La inseguridad es creciente y los accidentes de tránsito cada vez más elevados, rompiendo records internacionales, mientras ello ocurre Moyano extorsiona a empresarios y su conducción del Justicialismo en la Provincia de Buenos Aires, lo único que hace es llevar el sistema de presiones mafiosas a la organización del partido para las próximas elecciones. Esto a tal punto que para la oposición es más importante Moyano y sus sistemas que el propio Kirchner con la billetera.
Para tener una cabal idea de lo que esto significa, les adjunto los 9 elementos que Roberto Cachanosky señala como los “Modelos de la Exclusión” de por si ilustrativos:
1)en 2003 la producción de petróleo fue de 42.966 miles de m3 y en 2009 bajó a 36.162 miles de m3, una caída del 16%.
2) en 2003 la producción de gas fue de 51.008 miles de m3 y en 2009 bajó a 48.418 miles de m3, una baja del 5%
3)la refinación de naftas disminuyó de 6.255 miles de m3 a 6.035 miles de m3.
4)la producción de trigo fue en la campaña 2002/2003 de 12,3 millones de toneladas y en la campaña 2009/2010 solo de 7,5 millones de toneladas, mientras que la superficie sembrada fue de 6,3 millones de hectáreas para bajar a 3,5 millones.
5)la producción de girasol, siempre comparando las mismas campañas que para trigo, bajo de 3,7 millones de toneladas a 2,3 millones, en tanto que el área sembrada se redujo de 2,4 millones de hectáreas a 1,6 millones.
6)el stock ganadero cayó en 5 millones de cabezas aproximadamente gracias a la política populista de carne barata para todos que implementó el gobierno, lo cual llevó el precio a niveles altísimos y hoy la gente, luego de la fiesta populista, paga la carne como si fuera oro y, encima, bajó el consumo por habitante a unos 59 kilos por año.
7)de acuerdo a un informe de la UADE, hoy el salario nominal medio puede comprar aproximadamente la mitad de metros cuadrados que podía comprar en 1997, que es el año base de la serie de la UADE.
8)siendo que las propiedades se comercializan en dólares y considerando que el metro cubierto de venta hoy es más caro que en la convertibilidad, vale el siguiente dato: en 1998 el stock de créditos hipotecarios rondaba los U$S 15.000 millones mientras que hoy apenas araña los U$S 5.000 millones, un tercio del stock de aquél año. Y este no es un dato menor porque quienes antes compraban con créditos hipotecarios generalmente eran matrimonios jóvenes que compraban su primer departamento de 2 ambientes o quienes necesitaban más espacio porque se agrandaba la familia. Es decir, el perfil de comprador de inmuebles actual es de sectores de muy alto ingreso, que hace sus operaciones de contado, mientras que el de aquellos años era de un perfil de ingresos medios que lograba salir del alquiler para comprar, pagando una cuota.
9)en 1998 se escrituraron 107.184 propiedades en Capital Federal, en 2008, antes de la crisis del 2009, las escrituras fueron de 69.097 unidades, incluso en el 2003 las escrituras habían sido de 83.915. Y, como si este dato fuera poco elocuente, le cuento al lector que en el recesivo y conflictivo 2001 la escrituras sumaron, siempre en Capital Federal, 79.760 unidades, más que las 69.097 del maravilloso e imparable modelo actual Argentina según Cristina Fernández.
Los datos podrían seguir, como, por ejemplo, que en los 90 no hubo inflación y hoy los precios se disparan al 27% anual mientras que el rubro alimentos se ubica en un incremento del 35% anual. Solo en el los primeros 8 meses de este año, el rubro alimentos subió el 27,5%. Los rubros que más crecieron entre diciembre del año pasado y agosto de este año, según el IPC de BAC, fueron: alimentos y bebidas (+27,5%), atención médica y gastos de salud (+21,2%) y educación (+17,8%). Justamente, los tres rubros básicos que son alimentos, salud y educación son los que más aumentaron.
Como puede verse hay una enorme distancia entre el discurso de Cristina Fernández en que dice trabajar para los más humildes y el resultado que ha obtenido. Claramente su política económica ha sido perjudicial para los sectores más humildes porque lo que más aumentó de precios fueron los alimentos, la educación y la salud.
La presentacion de la PresidentE/A en el Counsil de las Americas me hacen reflexionar sobre el engaño que uno se hace a si mismo, que lo enrrieda, lo condiciona y lo desmerece.
Dice el diccionario: “expresion o manifestacion contraria a lo que se sabe, cree o piensa”, pero yo prefiero buscar su significado en alguna frase que condense con mayor presicion este concepto y, encuentro en mi memoria estas frases (version interpretativa de las mismas y no textuales):
“En la mayoria de los casos se miente por amabilidad. Se desea producir en el oyente una impresion estetica, agradarle, entonces se miente, incluso sacrificandose”, asi la expresa Dostoievski, o la mas dura de Gracian: “ el mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creido”, o aquel Viejo proverbio judio: “con una mentira puede irse muy lejos, pero sin esperanza de volver”. Tambien Victor Hugo, en su defensa del caso Dreyffuss, dijo: “el hipocrita es un titan enano”
Que esta sea una una modalidad de comunicación desde el poder es harto lamentable, ya que en los foros internacionales, sus asistentes suelen llegar a ellos con un cabal conocimiento de los datos economicos de los paises que se presentan, por lo tanto, sus asistentes estaban suficientemente informados sobre los numeros reales de la argentina, ya que sus afiliadas en el pais o en la region, mantienen bien informadas a sus Casas Matrices o Centrales.
Toleremos el cambalache en el pais, no tenemos mas remedio, pero por favor, no lo utilicemos como producto de exportacion porque, de lo contrario estaremos frente a una nueva oportunidad perdida de ser una Nacion seria, creible, predecible y despertando el apetito de los inversores.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Y FINALMENTE, INGLATERRA LO AMO
Contra todas las expectativas y vaticinios de la prensa amarillista, el viaje del Papa a Gran Bretaña fue un éxito descomunal. Decenas de miles de personas lo escucharon y ovacionaron.
Autor: José Luis Restán | Fuente: Revista Ecclesia
Lunes, 20 de septiembre de 2010
Nada como el silencio intenso y cargado de esperanza de más cien mil personas ante el Santísimo expuesto en Hyde Park para explicar el corazón de este conmovedor viaje. El Papa había llegado recorriendo kilómetros flanqueado por una multitud que le saludaba desde las aceras. A esas horas ya era un hecho que Inglaterra le abrazaba: sus hombres de cultura, sus políticos, hasta los ariscos medios de comunicación, pero sobre todo el pueblo. Pero él no busca halagos ni compromisos, sigue adelante con esa mezcla de exigencia y mansedumbre, de inteligencia y corazón
Quiere comunicar a esa multitud sedienta que la Verdad no es un concepto abstracto, no es el término de un complejo proceso intelectual, sino la persona de Cristo que puede ser encontrada y amada en la vida de la Iglesia, y que nos permite alcanzar "nuestra libertad última y el cumplimiento de nuestras aspiraciones humanas más profundas".
Y cuando esta Verdad es abrazada, cuando da forma a nuestra vida, no puede ser escondida sino que pide ser comunicada, aunque sea a un alto precio. Por vivirla a campo abierto uno puede ser "excluido, ridiculizado o parodiado", pero el cristiano no puede sustraerse a esa misión.
Ahora ha llegado al centro de gravedad de esta visita, y habla de la misión profética de todo cristiano en medio de un mundo lleno de ruido y confusión, de angustias y espejismos. Como si la figura del gran John Henry Newman se recortara con inesperado realismo sobre el trasfondo de nuestra actualidad, Benedicto XVI describe un tiempo de crisis y turbación en el que los cristianos "no pueden permitirse el lujo de continuar como si no pasara nada, haciendo caso omiso de la profunda crisis de fe que impregna nuestra sociedad, o confiando sencillamente en que el patrimonio de valores transmitido durante siglos de cristianismo seguirá inspirando y configurando el futuro de nuestra sociedad".
A cada uno, y especialmente a los jóvenes que le han seguido con entusiasmo desde el inicio de su viaje, el Papa les anima a irradiar la luz de Cristo para "cambiar el mundo y trabajar por una cultura de la vida, una cultura forjada por el amor y el respeto a la dignidad de cada persona humana". Impresiona la intensidad de la escucha, la mirada tensa y cargada de espera de miles de hombres, mujeres y niños con velas encendidas en una noche suave en la que el Sucesor de Pedro renueva su misión: confirma en la fe a tus hermanos, apacienta mi rebaño.
Es verdad que en ese preciso momento tocamos el corazón de esta visita, la pertinencia de la fe cristiana en este siglo XXI que ha dado ya su primera zancada. Pero apenas veinticuatro horas antes Benedicto XVI ha dejado en el aire de Westminster Hall otro discurso para la historia, en la misma senda de los que pronunció en Ratisbona, en La Sapienza o en Los Bernardinos de París.
Su voz ha sido un eco de la que resonara hace quinientos años en esa misma sala, en boca del gran Tomás Moro, y se pregunta de nuevo sobre el lugar de la fe en el proceso político. Ante los grandes del Reino el Papa indica que "cada generación debe replantearse qué exigencias pueden imponer los gobiernos a los ciudadanos de manera razonable y en nombre de qué autoridad pueden resolverse los dilemas morales". Y a continuación apunta al centro del problema: "si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil". Aquí reside el verdadero desafío para la democracia.
Podemos sentir un cierto estremecimiento al pensar que es el Obispo de Roma el que habla en ese momento, teniendo en la memoria al hombre que fue "buen servidor del Rey, pero primero de Dios". Benedicto dice a su imponente auditorio que el papel de la religión en el debate político no es proporcionar las normas y menos aún proponer soluciones concretas, sino más bien ayudar a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos.
Y traza un camino de doble sentido: la religión requiere el papel purificador y vertebrador de la razón, pero sin la ayuda correctora de la religión, la razón puede ser también presa de distorsiones, como han demostrado las ideologías totalitarias del siglo XX. "Por eso deseo indicar que el mundo de la razón y el mundo de la fe... necesitan uno de otro y no deberían tener miedo de entablar un diálogo profundo y continuo, por el bien de nuestra civilización".
A partir de esta propuesta en positivo, el Papa no teme acometer al laicismo agresivo que trata de expulsar a la religión (especialmente al cristianismo) de la polis, o que pretende imponer a los creyentes la obligación de prescindir de sus convicciones a la hora de intervenir en el debate público. Esto es en sí mismo un fracaso social, además de una injusticia y un empobrecimiento para todos. Por eso lanza la invitación a promover el diálogo entre fe y razón en todos los ámbitos de la vida nacional. Un impresionante discurso que abre caminos de futuro para una de las cuestiones más vitales de nuestras democracias en este siglo.
Debemos concluir en Birmingham, en el centro de Inglaterra, donde Newman vivió como sacerdote católico y donde permanecen sus restos. Ante setenta mil personas Benedicto XVI vuelve a hablar del Newman moderno y anclado en la Tradición, del hombre de la conciencia, de la rectitud y la mansedumbre, el hombre que con la experiencia viva de su fe (razón y corazón) no dejó nunca de afrontar "las cuestiones del día". Pero también del pastor de almas que gastaba su tiempo en atender a los que buscaban, a los pobres y a los que sufrían la soledad o el dolor físico.
Y hace suya una frase del nuevo Beato que es todo un programa: "quiero un laicado que no sea arrogante ni imprudente a la hora de hablar, ni alborotador, sino hombres que conozcan bien su religión, que profundicen en ella, que sepan bien dónde están, que sepan qué tienen y qué no tienen, que conozcan su credo a tal punto que puedan dar cuentas de él, que conozcan tan bien la historia que puedan defenderla".
Gracias por este viaje, Santidad
Autor: José Luis Restán | Fuente: Revista Ecclesia
Lunes, 20 de septiembre de 2010
Nada como el silencio intenso y cargado de esperanza de más cien mil personas ante el Santísimo expuesto en Hyde Park para explicar el corazón de este conmovedor viaje. El Papa había llegado recorriendo kilómetros flanqueado por una multitud que le saludaba desde las aceras. A esas horas ya era un hecho que Inglaterra le abrazaba: sus hombres de cultura, sus políticos, hasta los ariscos medios de comunicación, pero sobre todo el pueblo. Pero él no busca halagos ni compromisos, sigue adelante con esa mezcla de exigencia y mansedumbre, de inteligencia y corazón
Quiere comunicar a esa multitud sedienta que la Verdad no es un concepto abstracto, no es el término de un complejo proceso intelectual, sino la persona de Cristo que puede ser encontrada y amada en la vida de la Iglesia, y que nos permite alcanzar "nuestra libertad última y el cumplimiento de nuestras aspiraciones humanas más profundas".
Y cuando esta Verdad es abrazada, cuando da forma a nuestra vida, no puede ser escondida sino que pide ser comunicada, aunque sea a un alto precio. Por vivirla a campo abierto uno puede ser "excluido, ridiculizado o parodiado", pero el cristiano no puede sustraerse a esa misión.
Ahora ha llegado al centro de gravedad de esta visita, y habla de la misión profética de todo cristiano en medio de un mundo lleno de ruido y confusión, de angustias y espejismos. Como si la figura del gran John Henry Newman se recortara con inesperado realismo sobre el trasfondo de nuestra actualidad, Benedicto XVI describe un tiempo de crisis y turbación en el que los cristianos "no pueden permitirse el lujo de continuar como si no pasara nada, haciendo caso omiso de la profunda crisis de fe que impregna nuestra sociedad, o confiando sencillamente en que el patrimonio de valores transmitido durante siglos de cristianismo seguirá inspirando y configurando el futuro de nuestra sociedad".
A cada uno, y especialmente a los jóvenes que le han seguido con entusiasmo desde el inicio de su viaje, el Papa les anima a irradiar la luz de Cristo para "cambiar el mundo y trabajar por una cultura de la vida, una cultura forjada por el amor y el respeto a la dignidad de cada persona humana". Impresiona la intensidad de la escucha, la mirada tensa y cargada de espera de miles de hombres, mujeres y niños con velas encendidas en una noche suave en la que el Sucesor de Pedro renueva su misión: confirma en la fe a tus hermanos, apacienta mi rebaño.
Es verdad que en ese preciso momento tocamos el corazón de esta visita, la pertinencia de la fe cristiana en este siglo XXI que ha dado ya su primera zancada. Pero apenas veinticuatro horas antes Benedicto XVI ha dejado en el aire de Westminster Hall otro discurso para la historia, en la misma senda de los que pronunció en Ratisbona, en La Sapienza o en Los Bernardinos de París.
Su voz ha sido un eco de la que resonara hace quinientos años en esa misma sala, en boca del gran Tomás Moro, y se pregunta de nuevo sobre el lugar de la fe en el proceso político. Ante los grandes del Reino el Papa indica que "cada generación debe replantearse qué exigencias pueden imponer los gobiernos a los ciudadanos de manera razonable y en nombre de qué autoridad pueden resolverse los dilemas morales". Y a continuación apunta al centro del problema: "si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil". Aquí reside el verdadero desafío para la democracia.
Podemos sentir un cierto estremecimiento al pensar que es el Obispo de Roma el que habla en ese momento, teniendo en la memoria al hombre que fue "buen servidor del Rey, pero primero de Dios". Benedicto dice a su imponente auditorio que el papel de la religión en el debate político no es proporcionar las normas y menos aún proponer soluciones concretas, sino más bien ayudar a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos.
Y traza un camino de doble sentido: la religión requiere el papel purificador y vertebrador de la razón, pero sin la ayuda correctora de la religión, la razón puede ser también presa de distorsiones, como han demostrado las ideologías totalitarias del siglo XX. "Por eso deseo indicar que el mundo de la razón y el mundo de la fe... necesitan uno de otro y no deberían tener miedo de entablar un diálogo profundo y continuo, por el bien de nuestra civilización".
A partir de esta propuesta en positivo, el Papa no teme acometer al laicismo agresivo que trata de expulsar a la religión (especialmente al cristianismo) de la polis, o que pretende imponer a los creyentes la obligación de prescindir de sus convicciones a la hora de intervenir en el debate público. Esto es en sí mismo un fracaso social, además de una injusticia y un empobrecimiento para todos. Por eso lanza la invitación a promover el diálogo entre fe y razón en todos los ámbitos de la vida nacional. Un impresionante discurso que abre caminos de futuro para una de las cuestiones más vitales de nuestras democracias en este siglo.
Debemos concluir en Birmingham, en el centro de Inglaterra, donde Newman vivió como sacerdote católico y donde permanecen sus restos. Ante setenta mil personas Benedicto XVI vuelve a hablar del Newman moderno y anclado en la Tradición, del hombre de la conciencia, de la rectitud y la mansedumbre, el hombre que con la experiencia viva de su fe (razón y corazón) no dejó nunca de afrontar "las cuestiones del día". Pero también del pastor de almas que gastaba su tiempo en atender a los que buscaban, a los pobres y a los que sufrían la soledad o el dolor físico.
Y hace suya una frase del nuevo Beato que es todo un programa: "quiero un laicado que no sea arrogante ni imprudente a la hora de hablar, ni alborotador, sino hombres que conozcan bien su religión, que profundicen en ella, que sepan bien dónde están, que sepan qué tienen y qué no tienen, que conozcan su credo a tal punto que puedan dar cuentas de él, que conozcan tan bien la historia que puedan defenderla".
Gracias por este viaje, Santidad
miércoles, 15 de septiembre de 2010
LA REPUBLICA ENFERMA
Asistimos los argentinos a un momento singular de nuestra historia contemporánea, en donde se han traspasado todos los límites de la razón y prudencia, la crispación, como ahora se dice, es una constante en el devenir de la política y todos, opositores y oficialistas están enfrentados en una discusión dialéctica descalificadora que induce al desorden, la falta de autoridad y hasta la instigación a actos de de rebelión.
Ayer, estas conductas nos llevaron a un enfrentamiento sanguinario que dividió a la sociedad entre buenos y malos, a las muertes sin sentido, a la tortura aberrante. No eran las instituciones el lugar adecuado para dirimir los conflictos, no era la ley el paraguas que normalizaba la conducta de los hombres y las mujeres del país, hace más de treinta años, esta alocada actitud de confrontación fue terrible, y aun la llevamos como mochila sobre los hombros.
Los derechos humanos son invocados para justificar cualquier acto de desacuerdo en las conductas de los gobernantes, las palabras son usadas como arengas para la disociación y su mediaticidad la potencian hasta límites inimaginables.
Los derechos humanos han dejado de ser universales para integrar la intencionalidad política de algunos partidos o agrupaciones.
Estamos presos del desencuentro y el enfrentamiento, y estas conductas parten desde lo más alto de la clase dirigente argentina, sin importar color político o estilos de comportamiento.
Desde el poder se ha decidió meter la mano en el balde de estiércol que asolo a la Republica hace ya más de treinta años.
Con este panorama será muy complejo pensar en el futuro y en la generación de políticas acordadas para que la situación de la Republica se encamine, como otras del vecindario a un proyecto común que nos transforme en un país normal, serio con una mirada más larga y estratégica de lo que deberíamos ser con Nación basada en una Republica seria, solida y prospera.
Los extremos son tan amplios, los disensos tan profundos y los estilos tan incontrastables que hacen imposible cualquier acto civilizado de convivencia política y, sobre todo de dialogo serio e intercambio provechosos.
La democracia no es un sistema en donde supuestas mayorías o minorías activas pueden imponer a los ciudadanos condiciones de convivencia parciales y hasta absurdas. Siempre, en todas las épocas hubo jóvenes idealistas que discutían y se enfrentaban por sus ideas, lo que nunca hubo fue una actitud de entorpecimiento y vulneración de los derechos del otro, el respeto a la ley era una regla social compartida, defendida y la justicia su órgano de discusión sobre las conductas.
Hoy, la inseguridad, la rebelión social, la falta de tino y prudencia de los dirigentes hacen caso omiso de esos valores que conformaron a la sociedad aun en épocas de sosiego.
Partidos políticos disgregados, hombres políticos mediatizados con discursos ajenos a los problemas reales y concretos de la sociedad, cuando no de enfrentamiento es lo que la cotidianeidad nos presenta y, desde estas actitudes se está más para destruir que para construir o dicho de otra forma no hay construcción posible.
Ni todo pasado fue perfecto, ni todo pasado es repetible, pero lo que ciertamente percibimos es que esté presente ni construye, ni proyecta, ni genera esperanzas de superación.
Desde la primera Magistratura se incita a la división y hacia muchísimos años que no escuchaba términos como burguesía egoísta, ni cabecitas negras excluidos, insultando y desafiando la inteligencia de la sociedad que no está encerrada en esos conceptos ya perimidos y superados por la realidad social e histórica.
Si la Republica es el imperio de la Ley, la Democracia no puede ser el imperio del desorden y mucho menos el orden patrimonio de las dictaduras o de las derechas inexistentes, todo ello escondido bajo el paraguas de un pseudo progresismo que aliente desde los estamentos diligénciales a las clases dirigentes.
Por lo tanto no hay ni habrá Republica sin Ley y mucho menos democracia sin orden, porque ambos conceptos están vinculados inexorablemente al estado de derecho y, ello es así cuando los conflictos no se dirimen en las calles, los colegios o desde los actos públicos sino en la justicia porque ese es el rol que la Constitución le asigna.
Tampoco puede ser la descalificación a los jueces, sin importar la jerarquía que ostenten, una actitud permanente e irreverente, la Republica los puso allí para la resolución de los conflictos de acuerdo a Derecho y la sabiduría humana genero instancias superiores de revisión que posibilitan o confirmar certezas o enmendar errores.
¿Cómo curamos a esta nuestra Republica enferma? Sin pretender tener la solución final a este mal, debo decir que haciendo leyes que “den a cada uno lo suyo” generales para todos, en esa igualdad utópica que la ley representa y no contra nadie o grupos, que engloben a toda la sociedad, después, cumpliéndolas y tercero aceptando los roles que las instituciones de la Republica funcionen tal como lo manda la Constitución Nacional, así seremos confiables en lo interno, respetados en lo externo y apetecibles para todos aquellos hombres de buena voluntad que quieran habitar, invertir y desarrollarse en el suelo argentino.
La alternativa es muy peligrosa, yo diría inviable en este mundo globalizado en el cual las nuevas generaciones deberán insertarse con educación, información adecuada y con acceso a los avances tecnológicos de las últimas décadas, pudiendo asimilar las nuevas propuestas científicas que a diario se nos presentan, tanto para la producción como para la interrelación humana, considerándolas instrumentos, herramientas de progreso y no dioses de barro que, a la vuelta de la esquina terminan siendo obsoletas. Todavía y por siempre la condición humana estará por encima de los instrumentos y estos deberán usarse para su superación y no para su sumisión.
Ayer, estas conductas nos llevaron a un enfrentamiento sanguinario que dividió a la sociedad entre buenos y malos, a las muertes sin sentido, a la tortura aberrante. No eran las instituciones el lugar adecuado para dirimir los conflictos, no era la ley el paraguas que normalizaba la conducta de los hombres y las mujeres del país, hace más de treinta años, esta alocada actitud de confrontación fue terrible, y aun la llevamos como mochila sobre los hombros.
Los derechos humanos son invocados para justificar cualquier acto de desacuerdo en las conductas de los gobernantes, las palabras son usadas como arengas para la disociación y su mediaticidad la potencian hasta límites inimaginables.
Los derechos humanos han dejado de ser universales para integrar la intencionalidad política de algunos partidos o agrupaciones.
Estamos presos del desencuentro y el enfrentamiento, y estas conductas parten desde lo más alto de la clase dirigente argentina, sin importar color político o estilos de comportamiento.
Desde el poder se ha decidió meter la mano en el balde de estiércol que asolo a la Republica hace ya más de treinta años.
Con este panorama será muy complejo pensar en el futuro y en la generación de políticas acordadas para que la situación de la Republica se encamine, como otras del vecindario a un proyecto común que nos transforme en un país normal, serio con una mirada más larga y estratégica de lo que deberíamos ser con Nación basada en una Republica seria, solida y prospera.
Los extremos son tan amplios, los disensos tan profundos y los estilos tan incontrastables que hacen imposible cualquier acto civilizado de convivencia política y, sobre todo de dialogo serio e intercambio provechosos.
La democracia no es un sistema en donde supuestas mayorías o minorías activas pueden imponer a los ciudadanos condiciones de convivencia parciales y hasta absurdas. Siempre, en todas las épocas hubo jóvenes idealistas que discutían y se enfrentaban por sus ideas, lo que nunca hubo fue una actitud de entorpecimiento y vulneración de los derechos del otro, el respeto a la ley era una regla social compartida, defendida y la justicia su órgano de discusión sobre las conductas.
Hoy, la inseguridad, la rebelión social, la falta de tino y prudencia de los dirigentes hacen caso omiso de esos valores que conformaron a la sociedad aun en épocas de sosiego.
Partidos políticos disgregados, hombres políticos mediatizados con discursos ajenos a los problemas reales y concretos de la sociedad, cuando no de enfrentamiento es lo que la cotidianeidad nos presenta y, desde estas actitudes se está más para destruir que para construir o dicho de otra forma no hay construcción posible.
Ni todo pasado fue perfecto, ni todo pasado es repetible, pero lo que ciertamente percibimos es que esté presente ni construye, ni proyecta, ni genera esperanzas de superación.
Desde la primera Magistratura se incita a la división y hacia muchísimos años que no escuchaba términos como burguesía egoísta, ni cabecitas negras excluidos, insultando y desafiando la inteligencia de la sociedad que no está encerrada en esos conceptos ya perimidos y superados por la realidad social e histórica.
Si la Republica es el imperio de la Ley, la Democracia no puede ser el imperio del desorden y mucho menos el orden patrimonio de las dictaduras o de las derechas inexistentes, todo ello escondido bajo el paraguas de un pseudo progresismo que aliente desde los estamentos diligénciales a las clases dirigentes.
Por lo tanto no hay ni habrá Republica sin Ley y mucho menos democracia sin orden, porque ambos conceptos están vinculados inexorablemente al estado de derecho y, ello es así cuando los conflictos no se dirimen en las calles, los colegios o desde los actos públicos sino en la justicia porque ese es el rol que la Constitución le asigna.
Tampoco puede ser la descalificación a los jueces, sin importar la jerarquía que ostenten, una actitud permanente e irreverente, la Republica los puso allí para la resolución de los conflictos de acuerdo a Derecho y la sabiduría humana genero instancias superiores de revisión que posibilitan o confirmar certezas o enmendar errores.
¿Cómo curamos a esta nuestra Republica enferma? Sin pretender tener la solución final a este mal, debo decir que haciendo leyes que “den a cada uno lo suyo” generales para todos, en esa igualdad utópica que la ley representa y no contra nadie o grupos, que engloben a toda la sociedad, después, cumpliéndolas y tercero aceptando los roles que las instituciones de la Republica funcionen tal como lo manda la Constitución Nacional, así seremos confiables en lo interno, respetados en lo externo y apetecibles para todos aquellos hombres de buena voluntad que quieran habitar, invertir y desarrollarse en el suelo argentino.
La alternativa es muy peligrosa, yo diría inviable en este mundo globalizado en el cual las nuevas generaciones deberán insertarse con educación, información adecuada y con acceso a los avances tecnológicos de las últimas décadas, pudiendo asimilar las nuevas propuestas científicas que a diario se nos presentan, tanto para la producción como para la interrelación humana, considerándolas instrumentos, herramientas de progreso y no dioses de barro que, a la vuelta de la esquina terminan siendo obsoletas. Todavía y por siempre la condición humana estará por encima de los instrumentos y estos deberán usarse para su superación y no para su sumisión.
domingo, 12 de septiembre de 2010
ENCOMENDEMOSNOS A DIOS
Hace dos semanas que no me siento a escribir sobre la actualidad nacional, he querido tomarme un tiempo y ver el desarrollo de los acontecimientos que han conmovido a la opinión pública en varios aspectos.
Hemos asistido a la fuerte embestida del Gobierno hacia el Grupo Clarín y, en esa obsesión por denostar a dicho grupo no se ha reparado en nada ya sea para descalificar y revivir los momentos tan dolorosos que vivió la sociedad argentina hace ya más de treinta años. La falta de escrúpulos de la pareja gobernante no ha medido ni los daños ni las consecuencias de sus acciones que no solo afectan a los propios implicados sino que, colateralmente han abierto otras heridas que ya estaban cerradas y que, en muchos casos estaban reconciliadas con el pasado.
Todo vale en esta despiadada lucha por el poder que los K están poniendo en juego y que no reparan ni en los efectos ni mucho menos sobre aquellos problemas que aquejan a la sociedad hoy y que alcanzan una inusitada ignorancia desde el poder.
Se han usado víctimas y sus impulsores o ideólogos han sido aquellos que bajo el rol de victimas habiendo sido torturadores torturados, confiscadores de medios caso Papaleo, ¿habrá recibido este personaje u su hermana Lidia alguna prebenda? o distraídos que se han sumado a echar más nafta al fuego de la psicopatía de los Kirchner.
Tan grave es este hecho como el que protagonizara la PresidentE/A justificando e indirectamente alentando la toma de colegios por parte de estudiantes altamente politizados y entrenados o alentados por los partidos de izquierda como el MTP y el Partido Obrero.
Nada, absolutamente nada detiene al Gobierno en su afán descalificatorio de quien se enfrente, con ideas o críticas a su accionar, a punto tal de que no hay límites a sus canallas adhesiones a la falsedad y la mentira.
Cuando desde el poder se tergiversa la realidad histórica y se alienta la anarquía de jóvenes imberbes bajo el signo ya sea de los derechos humanos o de los derechos democráticos en defensa de la causa que sea, se promueve la disociación social y hacen aflorar lo peor del ser humano: la intolerancia, la falta de razonabilidad y por supuesto el caos.
¿Saldrá de esta camada de ignorantes chiquilines la dirigencia del futuro, con padres que abdican de su responsabilidad de inculcar disciplina a los adolescentes incontrolables?
El Ministro de Economía da insólitas conferencias de prensa con un trasfondo netamente político, mientras el área bajo su control se desmadra, la inflación crece, se exacerba un consumismo sin correlato en la inversión y se dibujan los números oficiales para seguir mostrando un superávit fiscal que ya no existe y alienta al Banco Central a emitir sin ton ni son para financiar ese déficit impulsado por un fenomenal gasto publico que, a través de estadísticas mentirosas nos hacen creer que no existe.
En este contexto las expectativas son ruinosas, la población, incluso la que se sustenta en la dadiva y el clientelismo, ve que sus ingresos por adherir cada día son menos y, serán menos por cierto su adhesión en el futuro.
Como estamos en el caos, no nos damos verdaderamente cuenta de su magnitud y, mucho peor aun de sus consecuencias, como dirían los jóvenes nos va a llevar puesto a todos y, el 2001/2 pasara a ser una muestra gratis de los que acá puede venirse, aunque los políticos de todos lados y economistas diversos traten de morigerar su discurso para no llevar mayores preocupaciones a las ya existentes.
Cuando escuche las estadísticas brindadas por los miembros informantes sobre la Ley de Seguridad me alarme: 25 salideras bancarias por día, viles fusilamientos por monedas a las víctimas de los robos, cuestionamiento al accionar policial, muchas veces cómplices de estas maniobras, no pude dejar de recordar los nefastos setentas, que dieron un giro fundamental a la conducta y comportamientos de nuestra sociedad.
Lo que sí quiero dejar en claro, y que mis lectores tengan presente es que “todo tiempo pasado fue siempre mejor” o dicho de otra forma, siempre se puede estar peor cuando la inconsciencia y el desapego a las normas legales de cualquier jerarquía son vulneradas desde la Magistratura que, debería dar muestras de ejemplaridad y prudencia.
Argentina tiene hoy el raro privilegio de liderar al mundo en inflación, falta de atractivo inversor, criminalidad, distorsión de sus indicadores, una recurrencia al pasado para justificar acciones injustificables del presente, la corrupción y la inseguridad jurídica.
La mafia extorsionadora del Moyanismo Sindical, aprieta empresas, como brazo ejecutor del nazista Moreno, y con ello piensa que detendrá el proceso de empobrecimiento de las clases medias y marginadas de la Nación cuando la verdadera intención es sojuzgarlas más aun en el desengaño y la desesperanza.
¿Aprenderemos la lección finalmente los argentinos? ¿O solo saldremos a la calle a hacer sonar las cacerolas cuando nos toquen los dineros?, ¿no hay sobradas sospechas, fundadas en hechos inexorables que ya no será por nuestro dinero que han de venir, sino por nuestras libertades, por la propiedad, por la integridad ciudadana de cada uno de nosotros, para lo cual no hay ni habrá dinero que la repare?
Mientras escribo estas líneas, escucho las palabras de Juan Pablo II, que como luz de esperanza suenan en mi cabeza y que me llevan a concluir esta nota con ellas:
“Páter noster, qui es in caelis: santificetur nomen tuum; adveniat regun tun um; fiat voluntas tua, sicut in caelo, et in terra. Panem nostrum cotidianum da nobis hodie; et dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris; et ne nos inducas in tentationem; sed libera nos a malo”.
Hemos asistido a la fuerte embestida del Gobierno hacia el Grupo Clarín y, en esa obsesión por denostar a dicho grupo no se ha reparado en nada ya sea para descalificar y revivir los momentos tan dolorosos que vivió la sociedad argentina hace ya más de treinta años. La falta de escrúpulos de la pareja gobernante no ha medido ni los daños ni las consecuencias de sus acciones que no solo afectan a los propios implicados sino que, colateralmente han abierto otras heridas que ya estaban cerradas y que, en muchos casos estaban reconciliadas con el pasado.
Todo vale en esta despiadada lucha por el poder que los K están poniendo en juego y que no reparan ni en los efectos ni mucho menos sobre aquellos problemas que aquejan a la sociedad hoy y que alcanzan una inusitada ignorancia desde el poder.
Se han usado víctimas y sus impulsores o ideólogos han sido aquellos que bajo el rol de victimas habiendo sido torturadores torturados, confiscadores de medios caso Papaleo, ¿habrá recibido este personaje u su hermana Lidia alguna prebenda? o distraídos que se han sumado a echar más nafta al fuego de la psicopatía de los Kirchner.
Tan grave es este hecho como el que protagonizara la PresidentE/A justificando e indirectamente alentando la toma de colegios por parte de estudiantes altamente politizados y entrenados o alentados por los partidos de izquierda como el MTP y el Partido Obrero.
Nada, absolutamente nada detiene al Gobierno en su afán descalificatorio de quien se enfrente, con ideas o críticas a su accionar, a punto tal de que no hay límites a sus canallas adhesiones a la falsedad y la mentira.
Cuando desde el poder se tergiversa la realidad histórica y se alienta la anarquía de jóvenes imberbes bajo el signo ya sea de los derechos humanos o de los derechos democráticos en defensa de la causa que sea, se promueve la disociación social y hacen aflorar lo peor del ser humano: la intolerancia, la falta de razonabilidad y por supuesto el caos.
¿Saldrá de esta camada de ignorantes chiquilines la dirigencia del futuro, con padres que abdican de su responsabilidad de inculcar disciplina a los adolescentes incontrolables?
El Ministro de Economía da insólitas conferencias de prensa con un trasfondo netamente político, mientras el área bajo su control se desmadra, la inflación crece, se exacerba un consumismo sin correlato en la inversión y se dibujan los números oficiales para seguir mostrando un superávit fiscal que ya no existe y alienta al Banco Central a emitir sin ton ni son para financiar ese déficit impulsado por un fenomenal gasto publico que, a través de estadísticas mentirosas nos hacen creer que no existe.
En este contexto las expectativas son ruinosas, la población, incluso la que se sustenta en la dadiva y el clientelismo, ve que sus ingresos por adherir cada día son menos y, serán menos por cierto su adhesión en el futuro.
Como estamos en el caos, no nos damos verdaderamente cuenta de su magnitud y, mucho peor aun de sus consecuencias, como dirían los jóvenes nos va a llevar puesto a todos y, el 2001/2 pasara a ser una muestra gratis de los que acá puede venirse, aunque los políticos de todos lados y economistas diversos traten de morigerar su discurso para no llevar mayores preocupaciones a las ya existentes.
Cuando escuche las estadísticas brindadas por los miembros informantes sobre la Ley de Seguridad me alarme: 25 salideras bancarias por día, viles fusilamientos por monedas a las víctimas de los robos, cuestionamiento al accionar policial, muchas veces cómplices de estas maniobras, no pude dejar de recordar los nefastos setentas, que dieron un giro fundamental a la conducta y comportamientos de nuestra sociedad.
Lo que sí quiero dejar en claro, y que mis lectores tengan presente es que “todo tiempo pasado fue siempre mejor” o dicho de otra forma, siempre se puede estar peor cuando la inconsciencia y el desapego a las normas legales de cualquier jerarquía son vulneradas desde la Magistratura que, debería dar muestras de ejemplaridad y prudencia.
Argentina tiene hoy el raro privilegio de liderar al mundo en inflación, falta de atractivo inversor, criminalidad, distorsión de sus indicadores, una recurrencia al pasado para justificar acciones injustificables del presente, la corrupción y la inseguridad jurídica.
La mafia extorsionadora del Moyanismo Sindical, aprieta empresas, como brazo ejecutor del nazista Moreno, y con ello piensa que detendrá el proceso de empobrecimiento de las clases medias y marginadas de la Nación cuando la verdadera intención es sojuzgarlas más aun en el desengaño y la desesperanza.
¿Aprenderemos la lección finalmente los argentinos? ¿O solo saldremos a la calle a hacer sonar las cacerolas cuando nos toquen los dineros?, ¿no hay sobradas sospechas, fundadas en hechos inexorables que ya no será por nuestro dinero que han de venir, sino por nuestras libertades, por la propiedad, por la integridad ciudadana de cada uno de nosotros, para lo cual no hay ni habrá dinero que la repare?
Mientras escribo estas líneas, escucho las palabras de Juan Pablo II, que como luz de esperanza suenan en mi cabeza y que me llevan a concluir esta nota con ellas:
“Páter noster, qui es in caelis: santificetur nomen tuum; adveniat regun tun um; fiat voluntas tua, sicut in caelo, et in terra. Panem nostrum cotidianum da nobis hodie; et dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris; et ne nos inducas in tentationem; sed libera nos a malo”.
martes, 31 de agosto de 2010
Naftalina : Por Pepe Eliaschev
Cortamos puentes. Bloqueamos fábricas. Incautamos bombachas femeninas a la búsqueda de ADN sospechosos. Criminalizamos editores de diarios. Llamamos prestigiosos a los testaferros. Atacamos a balazos actos políticos adversos. Cancelamos manu militari licencias de banda ancha a empresas del “enemigo”. Hablamos de temas de hace 35 años como si estuvieran sucediendo y en esos fuegos ardemos.
Olor a naftalina, o peor aún, recuerdo de ese perfume, emanado de un pasado ya evaporado. La Argentina hiede a antigüedad. El entero discurso cotidiano ha sido nuevamente copado por la peor de las nostalgias. Es la más venenosa, la que deriva de la parodia más asombrosa.
Como género, la parodia remeda de modo disparatado y alucinante el origen material de una vivencia. Es falsificación y copia grosera. Es fusilamiento simbólico. Esta adhesión funesta a la mentira trasciende la conducta del binomio presidencial y se advierte en numerosas facetas de la vida nacional, pero alcanza el sublime pico del éxtasis mitómano en los dichos y hechos del dúo gobernante.
A diferencia de lo que suelen hacer los académicos y profesionales verdaderos del derecho, la Presidenta se hace buches reiterados con su “nosotros los abogados”, pero –a renglón seguido– confunde sindicación de acciones (una práctica corriente y perfectamente legal en la vida societaria de las empresas), con “sindicalización”.
De inmediato, al querer exaltar los méritos de un módico contador usado como presta-nombre de David Graiver, un financista inescrupuloso, la Presidenta lo describe como “prestigioso testaferro”. ¿Por qué no? En el mundo de valores del actual gobierno argentino, esa contradicción en términos es directamente irrelevante.
Sobrecoge la mascarada. Tan gruesa capa de maquillaje ha ido deformando el rostro de la realidad. Sólo una imponente audacia sostiene un afán tan desmesurado.
En contra de una evolución tecnológica y de significados que va vaciando de centralidad el papel para diarios, los parodiantes de 2010 se propusieron zambullir al país en una guerra santa para que la Argentina tenga una fábrica estatal productora, comercializadora y distribuidora de ese producto.
Si Carlos Menem proponía el cohete interplanetario para los viajes de cabotaje de la Argentina, los Kirchner van “a por el papel”. Han descubierto que las masas populares están desesperadas de apetito por ese logro.
Para atrás vamos, porque siempre se puede retroceder más. Los piqueteros de Gualeguaychú, seguramente deseosos de recuperar sus románticas mateadas junto a la ruta cortada, retornan a la metodología, pero ahora sólo con frecuencia semanal, como para no perder estado físico. No están conformes con lo actuado por el Gobierno y en este punto tal vez hasta tengan razón, ya que la Casa Rosada acordó con el gobierno uruguayo, pero sin convicción ni decisión verdadera.
Abundan las escenas del aquelarre del siglo XX y metodologías de ancianidad llamativa.
El intendente peronista de La Plata, Pablo Bruera, se “lanza” en el Luna Park para pelearle al oficialismo territorio bonaerense, y enseguida reaparecen los chumbos, como si el inolvidable traslado de los restos de Perón a San Vicente, con sus batallas campales a los tiros, hubiera sido apenas un capítulo más de un rito inexorable y eterno. Hugo Moyano, ungido como jefe del aparato del mayor peronismo nacional, es emplazado por un cacique lateral, pero con representación gremial ostensible, Juan Pablo Medina, que lo acusa de ser el dirigente gremial más rico de la historia. Si lo mismo hubiera dicho alguien de la oposición, lo hubieran ametrallado como “gorila”.
Acá nomás, sin embargo, el gobierno uruguayo de José Mujica anuncia esta semana que una de las prioridades de la gestión del Frente Amplio es “avanzar en la remuneración por resultados y por desempeño a nivel global en la administración y en los diversos servicios”.
La gobernante izquierda uruguaya quiere iniciar esta revolución en el ámbito educacional y que los docentes sean evaluados y remunerados acorde a la calidad de sus servicios. El gobierno que conduce el viejo guerrillero tupamaro pretende que la planta de personal del obeso Estado uruguayo comience a ser reformulada en términos de merecimientos, méritos y esfuerzos. Si el “neoliberal” Macri se propusiera eso en la Ciudad de Buenos Aires, lo “ajusticiarían” en la calle.
Uruguay queda lejos de la Argentina. De Chile ni hablemos. Cuando el presidente Sebastián Piñera anunció al mundo la gozosa novedad de que los 33 mineros enterrados a 700 metros de profundidad estaban a salvo, la invitó al lugar de la excavación a la senadora socialista Isabel Allende Bussi, hija de Salvador Allende, para asociarse a la tan conmovedora ceremonia.
Acá también se hacen invitaciones. En la bochornosa noche de la cadena nacional de 72 minutos, Néstor Kirchner se preocupó por sentar a su lado a Osvaldo Papaleo, secretario de “prensa” de Isabel Perón, cuando la TV había sido estatizada, la Triple A copaba la calle, con sus centenares de asesinatos y decenas de artistas y profesionales amenazados de muerte y partiendo al exilio.
Todo apesta a antigüedad.
Se esparce una “baranda” oficial que transmite farsa, incluyendo imputaciones de “lesa humanidad” salpimentadas con sarcasmos primitivos e improvisaciones embarazosas para quien las perpetra.
Así, la Presidenta descubrió “la importancia que han adquirido los medios en el posmodernismo (sic)”, regocijada en su ideologismo estólido e inmodificado. Mientras el ex líder de la JP montonera, Dante Gullo, se enfunda la camiseta de la Juventud Sindical que los masacraba en los 70, la Presidenta reitera la provecta fantasía del peronismo.
Está convencida de que al mundo lo gobiernan las sinarquías, encarnadas en la Argentina –dice– por los medios.
La parodia central se resume en esta foto taciturna. Lo viejo es lo nuevo. Lo vetusto es lo fresco. Sería gracioso si no fuese funesto, porque toda infatuación autoritaria que se traviste de épica transformadora termina procreando calamidades.
Fuente: Perfil.com
Olor a naftalina, o peor aún, recuerdo de ese perfume, emanado de un pasado ya evaporado. La Argentina hiede a antigüedad. El entero discurso cotidiano ha sido nuevamente copado por la peor de las nostalgias. Es la más venenosa, la que deriva de la parodia más asombrosa.
Como género, la parodia remeda de modo disparatado y alucinante el origen material de una vivencia. Es falsificación y copia grosera. Es fusilamiento simbólico. Esta adhesión funesta a la mentira trasciende la conducta del binomio presidencial y se advierte en numerosas facetas de la vida nacional, pero alcanza el sublime pico del éxtasis mitómano en los dichos y hechos del dúo gobernante.
A diferencia de lo que suelen hacer los académicos y profesionales verdaderos del derecho, la Presidenta se hace buches reiterados con su “nosotros los abogados”, pero –a renglón seguido– confunde sindicación de acciones (una práctica corriente y perfectamente legal en la vida societaria de las empresas), con “sindicalización”.
De inmediato, al querer exaltar los méritos de un módico contador usado como presta-nombre de David Graiver, un financista inescrupuloso, la Presidenta lo describe como “prestigioso testaferro”. ¿Por qué no? En el mundo de valores del actual gobierno argentino, esa contradicción en términos es directamente irrelevante.
Sobrecoge la mascarada. Tan gruesa capa de maquillaje ha ido deformando el rostro de la realidad. Sólo una imponente audacia sostiene un afán tan desmesurado.
En contra de una evolución tecnológica y de significados que va vaciando de centralidad el papel para diarios, los parodiantes de 2010 se propusieron zambullir al país en una guerra santa para que la Argentina tenga una fábrica estatal productora, comercializadora y distribuidora de ese producto.
Si Carlos Menem proponía el cohete interplanetario para los viajes de cabotaje de la Argentina, los Kirchner van “a por el papel”. Han descubierto que las masas populares están desesperadas de apetito por ese logro.
Para atrás vamos, porque siempre se puede retroceder más. Los piqueteros de Gualeguaychú, seguramente deseosos de recuperar sus románticas mateadas junto a la ruta cortada, retornan a la metodología, pero ahora sólo con frecuencia semanal, como para no perder estado físico. No están conformes con lo actuado por el Gobierno y en este punto tal vez hasta tengan razón, ya que la Casa Rosada acordó con el gobierno uruguayo, pero sin convicción ni decisión verdadera.
Abundan las escenas del aquelarre del siglo XX y metodologías de ancianidad llamativa.
El intendente peronista de La Plata, Pablo Bruera, se “lanza” en el Luna Park para pelearle al oficialismo territorio bonaerense, y enseguida reaparecen los chumbos, como si el inolvidable traslado de los restos de Perón a San Vicente, con sus batallas campales a los tiros, hubiera sido apenas un capítulo más de un rito inexorable y eterno. Hugo Moyano, ungido como jefe del aparato del mayor peronismo nacional, es emplazado por un cacique lateral, pero con representación gremial ostensible, Juan Pablo Medina, que lo acusa de ser el dirigente gremial más rico de la historia. Si lo mismo hubiera dicho alguien de la oposición, lo hubieran ametrallado como “gorila”.
Acá nomás, sin embargo, el gobierno uruguayo de José Mujica anuncia esta semana que una de las prioridades de la gestión del Frente Amplio es “avanzar en la remuneración por resultados y por desempeño a nivel global en la administración y en los diversos servicios”.
La gobernante izquierda uruguaya quiere iniciar esta revolución en el ámbito educacional y que los docentes sean evaluados y remunerados acorde a la calidad de sus servicios. El gobierno que conduce el viejo guerrillero tupamaro pretende que la planta de personal del obeso Estado uruguayo comience a ser reformulada en términos de merecimientos, méritos y esfuerzos. Si el “neoliberal” Macri se propusiera eso en la Ciudad de Buenos Aires, lo “ajusticiarían” en la calle.
Uruguay queda lejos de la Argentina. De Chile ni hablemos. Cuando el presidente Sebastián Piñera anunció al mundo la gozosa novedad de que los 33 mineros enterrados a 700 metros de profundidad estaban a salvo, la invitó al lugar de la excavación a la senadora socialista Isabel Allende Bussi, hija de Salvador Allende, para asociarse a la tan conmovedora ceremonia.
Acá también se hacen invitaciones. En la bochornosa noche de la cadena nacional de 72 minutos, Néstor Kirchner se preocupó por sentar a su lado a Osvaldo Papaleo, secretario de “prensa” de Isabel Perón, cuando la TV había sido estatizada, la Triple A copaba la calle, con sus centenares de asesinatos y decenas de artistas y profesionales amenazados de muerte y partiendo al exilio.
Todo apesta a antigüedad.
Se esparce una “baranda” oficial que transmite farsa, incluyendo imputaciones de “lesa humanidad” salpimentadas con sarcasmos primitivos e improvisaciones embarazosas para quien las perpetra.
Así, la Presidenta descubrió “la importancia que han adquirido los medios en el posmodernismo (sic)”, regocijada en su ideologismo estólido e inmodificado. Mientras el ex líder de la JP montonera, Dante Gullo, se enfunda la camiseta de la Juventud Sindical que los masacraba en los 70, la Presidenta reitera la provecta fantasía del peronismo.
Está convencida de que al mundo lo gobiernan las sinarquías, encarnadas en la Argentina –dice– por los medios.
La parodia central se resume en esta foto taciturna. Lo viejo es lo nuevo. Lo vetusto es lo fresco. Sería gracioso si no fuese funesto, porque toda infatuación autoritaria que se traviste de épica transformadora termina procreando calamidades.
Fuente: Perfil.com
jueves, 26 de agosto de 2010
CARTA DEL DR. RICARDO SAINT JEAN A LOS JUECES QUE MANTIENEN CAUTIVO A SU PADRE…
Excma. Cámara:
Nunca podría superar las razones jurídicas y morales expresadas por esta Cámara en los diferentes votos vertidos en el Plenario “Diaz Bessone”, cuyas consideraciones ya he citado en otros informes ante este mismo Tribunal.
Es su doctrina la que terminó de establecer que la prisión preventiva es una medida de carácter meramente procesal, ajena a todo concepto de punición, destinada exclusivamente a la realización, y la realización normal del juicio, esto es, la comparencia del procesado al mismo y que no se vean dificultadas la investigaciones por obra de éste. Medida cautelar que debe ser excepcional, restrictiva, interpretada pro homine; y fundada, debiendo en cada caso el Magistrado realizar la consideración específica de por qué motivo entiende que la persona objeto de la decisión habrá de fugarse o de entorpecer las investigaciones.
El caso es que el fallo que recurro no lo hace. Sus consideraciones son dogmáticas y nunca se ajustan al caso de Ibérico S Jean.
En efecto, cita el fallo “Genie Lacayo” de la Corte Interamericana, para analizar los tres requisitos relativos al “plazo razonable” de un encarcelamiento sin condena: a) la complejidad del caso b) la actividad del justiciable c) la conducta de las autoridades judiciales.
El fallo alude a la “complejidad de las investigaciones llevadas a cabo tantos años después de acontecidos los hechos”. Es decir que une dos causales: la complejidad, con el comportamiento de las autoridades judiciales de nuestro país.
Cualquier sabe que estos hechos fueron objeto de una amnistía dictada por el ex Presidente Bignone, luego derogada. Que se creó la Cámara Federal como Tribunal para juzgarlos. Que fueron seleccionados casos en los cuales se acusó y condenó a los Comandantes de las Juntas Militares y luego a los Generales Camps y Richeri por lo ocurrido en la Provincia de Buenos Aires, en causa en la cual jamás fue citado Ibérico Saint Jean.
Luego el Congreso dictó dos leyes reconocidas como leyes de amnistía por decenas de fallos de todas las jerarquías de la Justicia Federal de todo el país, incluida la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Para que arribara 20 años después este Gobierno y propugnara primero la derogación de esas leyes y luego, ya detraídas del sistema, dictara su improcedente nulidad.
Y para que mediante el desplazamiento de una supuesta “Mayoría Automática” en la Corte Suprema, instalara una nueva Mayoría Automática –específicamente para este tema- con el fin de arrasar con institutos fundamentales del derecho penal y constitucional argentino e internacional, a efectos de permitir la reapertura de estas causas.
La actividad entonces de las autoridades no ya judiciales, sino gubernamentales de la Argentina, no puede sino ser calificada de esquizofrénica, frente a ciudadanos que observan absortos cómo nacen, mueren y renacen estos procesos a lo largo de treinta y cinco años.
Entiendo que nada más hay que agregar acerca de cuál es, y ha sido, la actividad de unos y otros. Mientras que afirmamos que no puede haber complejidad que justifique una demora de treinta y cinco años en investigar, someter a proceso y condenar a una persona. Porque todos estos procesos tuvieron inicio mediante denuncias por privación ilegal de la libertad realizadas en los años 70 del siglo pasado. Semejante demora viola el debido proceso legal del art. 18 CN y la garantía del plazo razonable de juzgamiento o de determinación de los derechos de una persona, que la Nación se ha comprometido a respetar para todos sus habitantes mediante Tratados de jerarquía constitucional.
En cuanto a la posibilidad de fuga, ha dicho la jurisprudencia que deben sopesarse las condiciones personales del imputado. Ibérico Saint Jean es abogado y militar, habiendo alcanzado el grado de General. Está casado hace más de 60 años con la misma mujer. Tiene cinco hijos, catorce nietos y dos bisnietos. Hace 30 años que tiene el mismo domicilio, no tiene automóvil y vive de su jubilación que es poco más de cuatro mil pesos.
Cuando ocurrieron los hechos estaba retirado, y no fue convocado nuevamente al servicio de las armas, sino designado Gobernador no por parte de la Junta Militar, sino por quien fuera Presidente de la Nación, con facultades y competencias específicas para su tarea.
A partir de 1981 vivió en una ciudad en la Provincia de Bs As de más de 20.000 habitantes y cuando venía a Buenos Aires se desplazaba en colectivo. Jamás tuvo un incidente con nadie. Al contrario, he sido numerosas veces testigo que, cuando se lo reconocía, le brindaban muestras de respeto y reconocimiento a su persona o a su tarea de gobierno.
Tiene ochenta y siete años y, en cuanto a su salud, padece cáncer, por lo que se somete a un tratamiento oncológico mensual en el Hospital Militar Central, donde hace muy poco fue intervenido quirúrgicamente. Es cardíaco, tiene un marcapasos definitivo, y desde que se quebró la cadera, hace dos años, no tiene independencia para desplazarse, haciéndolo en silla de ruedas.
En caso de recuperar su libertad, es imposible Vs Excs. que pueda influir en los testigos como gustan decir los fallos de esta clase de causas para negar derechos elementales. Y es por el hecho, sencillo, de que en el caso de él NO EXISTE UN SOLO TESTIGO QUE LO IMPUTE DE NINGUNA CONDUCTA ILEGAL.
Ibérico Saint Jean está preso porque habiendo fallecido el Comandante del I Cuerpo de Ejército, y los dos Jefes de la Policía Provincial que en materia antiterrorista dependían del citado Cuerpo -tal como está probado en esta y en otras causas- después de treinta y cinco años, unos Jueces de La Plata se acordaron que fue durante cinco años Gobernador de la Provincia.
De modo que no me cabe duda, a la luz del fallo “Genie Lacayo”, de los precedentes “Hernández”, “Massera”, “Acosta” y del Plenario “Díaz Bessone”, de cuál es el criterio que en derecho corresponde adoptar en el presente incidente.
Pero no puedo detenerme en la situación de ilegalidad que sufre mi defendido, sin explayarme sobre sus causas.
Y lo voy a hacer refiriéndome a lo que ha ocurrido solamente en esta semana.
El 11 de agosto el Presidente de la Corte presentó públicamente un informe sobre la evolución de esta clase de procesos, destacando que su avance no es sólo el resultado de una decisión política, “sino del involucramiento de todos los poderes”.
“El avance de los juicios por derechos humanos –dijo- son el resultado del esfuerzo institucional de los tres poderes del Estado … Creamos una comisión inter-poderes y pudimos llevar adelante una política de Estado”.
Siguió Lorenzetti afirmando que : “Después de haber superado varias barreras legales …” (y vaya que lo hicieron ya que demolieron los principios básicos y las garantías del derecho penal y constitucional argentino e internacional) “… comenzó la fase de implementación de los juicios, a la que se plegó la gran mayoría de los jueces que no opusieron resistencia. Esto fue un proceso que comenzó con el juicio a las juntas militares y los por la verdad. Ahora no hay marcha atrás” afirmó.
Me llamó especialmente la atención la mención que hizo Lorenzetti de que la mayoría de los jueces no opusieron resistencia al plan político trazado, y en el cual participó la Corte. Evidentemente la resistencia de los jueces estaba prevista en los cálculos iniciales.
Asistimos entonces a un acto vergonzoso mediante el cual el Presidente de la Corte Suprema de Justicia confiesa la supresión parcial del funcionamiento republicano de la Nación. El Poder encargado de la custodia y defensa de las garantías individuales de los ciudadanos, se ha arrodillado ante los otros dos Poderes, e integrado una Comisión tripartita para juzgar a personas pertenecientes a un determinado sector de la sociedad, privado a partir de esa “política de Estado”, de las garantías legales y constitucionales que los asisten como ciudadanos.
En esta misma semana, el 15 de agosto, “La Nación” publica un reportaje a siete de los ocho jueces y Fiscales que juzgaron y condenaron a las Juntas Militares. Cuando el periodista les pregunta sobre los juicios actuales, Torlasco arranca diciendo textualmente: “un desastre, un disparate, están haciendo un juicio por diez víctimas, después van a hacer otro juicio igual, con los mismos procesados por otros diez ..,” ….”y con los mismos testigos” agrega Valerga Araoz
El ex Fiscal Strassera dice: “yo creo que se utilizan políticamente. Que este gobierno quiere prolongar estos juicios como forma de agitar la banderita de los Derechos Humanos …”
Sigue Torlasco: “estos hechos normalmente hubieran estado prescriptos conforme el art. 18 de la Constitución Nacional”. Se juzgan aplicándose retroactivamente la Convención sobre Imprescriptibilidad de Delitos de Lesa Humanidad…
“Y cómo lo ven?”, dispara el periodista:
Valerga Araoz: “yo no estoy de acuerdo”
Ledesma: “yo tampoco”
Torlasco: “yo tampoco”
Moreno Ocampo: …yo creo que la objeción de Guillermo (Ledesma) de que los crímenes de lesa humanidad, si no se utilizaron en el juicio (se refiere al Juicio a las Juntas) no se pueden utilizar ahora, es válida. “Hay un serio problema de prescripción”.
Ledesma: “yo diría que está legislado por el tribunal (Estatuto) de Roma por un lado, y por el otro adhiero al fin de un artículo de Andrés D’Alessio (el único fallecido de todos ellos) sobre este tema, el principio de legalidad, donde cita a Radbruch. A pesar de haber sido perseguido por el nazismo, Radbruch decía que con el advenimiento de una sociedad democrática, había que aferrarse más que nunca a los principios y creo que el principio de legalidad no puede ser derogado por nada porque es uno de los logros más importantes de la civilización”.
De ocho Magistrados, seis (DAlessio, que falleció, lo dejó dicho por escrito) concuerdan en la absoluta ilegalidad de estos Juicios, y sólo dos los defienden. Casualmente los que dejaron de defender la Justicia para pasar a la política: Arslanian –con razones que dan para una u otra interpretación- y Gil Lavedra, que intenta explicar la prevalencia de un supuesto derecho consuetudinario que es inaceptable en todo el orbe como fuente del Derecho Penal. La Academia Nacional de Derecho, por unanimidad, se expidió también de esta manera condenado los fallos de la Corte que reabrieron las causas.
Estamos difundiendo este estado de ilegalidad en todo el país. Estamos concientizando a los militares, a los policías y a los agentes penitenciarios presos y a sus familias, haciéndoles ver que son víctimas de una discriminación y una privación de garantías y de justicia que no tiene precedentes.
Les estamos diciendo “QUE LOS ESTAN CORRIENDO CON LA VAINA”. Que las razones jurídicas con las que los persiguen no existen. Que no hay respaldo legal ni constitucional ni de los Tratados Internacionales para hacerlo, ya que unos y otros dicen exactamente lo contrario a lo que sostienen los tribunales federales que los están juzgando.
Y se nos acercan en todas las jurisdicciones empleados y funcionarios de los Tribunales, asqueados y en algunos casos temerosos ante las arbitrariedades que se cometen en los juicios y de las cuales no quieren ser partícipes. Los defensores oficiales están alarmados por la ajuricidad de los procesos. Los fiscales nos denuncian su desplazamiento por comisiones especiales enviadas por la Procuración que ejercen representaciones ilegales. Ellos y los parientes nos cuentan cómo llevan moribundos a las audiencias; ancianos sordos, con Alzhaimer, cómo aceptan como prueba válida testimonios interesados y absurdos; cómo envían y mantienen en prisión a ex suboficiales y oficiales de policías provinciales, federales, penitenciarios, del Ejercito, de la Marina, y ahora a civiles, treinta y cinco años después de los hechos y por imputaciones basadas en testimonios interesados e inaceptables, o simplemente porque figuran destinados en tal o cual Destacamento en aquellas épocas, conforme la información de los legajos manejados por Nilda Garré y sus colaboradores. Y nos enteramos también de las muertes que se producen.
Porque nosotros tenemos nuestros mártires. Esta misma semana, falleció el oficial Penitenciario Provincial Leonardo Núñez. Tenía 57 años. Los delitos que le imputaban habían ocurrido cuando tenía 20. Había sido excarcelado por el Tribunal Oral de Bahía Blanca, pero el Juez Alvarez Canale, siguiendo la estrategia fijada por la “política de Estado”, lo dejó preso por otra causa. Murió encarcelado tras pasar 12 horas en una ambulancia, con dos úlceras sangrantes y una mancha en el hígado. Ya son 108 los muertos en prisión, y sin condena!
Cuando había 50 o 100 presos políticos, las arbitrariedades y las ilegalidades pasaban desapercibidas. Pero ahora son más de 900 los presos políticos. Y el escándalo es inocultable. Todas las novedades se transmiten diariamente por cadenas de mail –los organismos de inteligencia estiman que somos 385.000 personas- que estamos al tanto de los fallos que se dictan, de las vejaciones, de los homicidios.
Esto es un Tsunami señores Camaristas. Y cuando viene un Tsunami, lo último que hay que hacer es correr con la manada asustada hacia la costa, como hacen las alimañas o los ignorantes, que serán arrasados por una inmensa ola de indignación. Los marinos, los que saben distinguir las señales, los que conocen las reglas, saben que la única y mejor solución es levar anclas y navegar mar adentro. Porque sólo allí, aferrados a las profundidades, es donde se estará firme y seguro ante la tempestad.
Es por todos conocida la expresión del Káiser Federico II de Prusia cuando recibió el edicto judicial que impedía la orden de expropiación y derrumbe del molino -perteneciente a un campesino- que le afeaba la vista de su nuevo Palacio de invierno. Cuando todos esperaban un arranque de ira, el monarca exclamó, admirado: “Todavía hay jueces en Berlín”.
No me cabe duda de lo que debe resolverse en el caso de mi padre. Pero yo ya no suplico. Aunque sea ésta la función de un buen abogado defensor. Se acabó la hora de las súplicas.
El cese de la prórroga de la prisión preventiva le servirá de poco y nada. Porque al igual que hicieron con el Oficial Leonardo Núñez, ya le abrieron otras causas en las que lo mantienen detenido.
Lo único que espero es un fallo que haga cumplir la ley. Un fallo que signifique una gota para cientos de miles de gargantas sedientas de Justicia, privadas de toda garantía y auxilio, que sólo pueden ser saciadas por sentencias que apliquen sin miedo las leyes que debieran regir para todos los argentinos.
Un fallo que nos muestre que no hemos abandonado la ciencia, que no ha muerto ni la civilización ni el Derecho, un fallo que nos haga exclamar a todos, como el monarca prusiano, que todavía hay jueces en Berlín.
† Credo in unum Deum Patrem omnipotentem, factorem cœli et terrae, visibilium omnium et invisibilium; et in unum Dominum Iesum Christum, Filium Dei unigenitum, et ex Patre natum ante omnia sæcula; Deum de Deo, lumen de lumine, Deum verum de Deo vero; genitum, non factum, consubstantialem Patri, per quem omnia facta sunt: qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de cœlis, et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria virgine, et homo factus est: crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato, passus, et sepultus est: et resurrexit tertia die secundum Scripturas, et ascendit in cœlum, sedet ad dexteram Patris, et iterum venturus est cum gloria iudicare vivos et mortuos; cuius regni non erit finis: et in Spiritum Sanctum, Dominum et vivificantem, qui ex Patre Filioque procedit; qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur; qui locutus est per prophetas: et unam sanctam catholicam et apostolicam ecclesiam. Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum: et expecto resurrectionem mortuorum et vitam venturi sæculi. † Amen.
Nunca podría superar las razones jurídicas y morales expresadas por esta Cámara en los diferentes votos vertidos en el Plenario “Diaz Bessone”, cuyas consideraciones ya he citado en otros informes ante este mismo Tribunal.
Es su doctrina la que terminó de establecer que la prisión preventiva es una medida de carácter meramente procesal, ajena a todo concepto de punición, destinada exclusivamente a la realización, y la realización normal del juicio, esto es, la comparencia del procesado al mismo y que no se vean dificultadas la investigaciones por obra de éste. Medida cautelar que debe ser excepcional, restrictiva, interpretada pro homine; y fundada, debiendo en cada caso el Magistrado realizar la consideración específica de por qué motivo entiende que la persona objeto de la decisión habrá de fugarse o de entorpecer las investigaciones.
El caso es que el fallo que recurro no lo hace. Sus consideraciones son dogmáticas y nunca se ajustan al caso de Ibérico S Jean.
En efecto, cita el fallo “Genie Lacayo” de la Corte Interamericana, para analizar los tres requisitos relativos al “plazo razonable” de un encarcelamiento sin condena: a) la complejidad del caso b) la actividad del justiciable c) la conducta de las autoridades judiciales.
El fallo alude a la “complejidad de las investigaciones llevadas a cabo tantos años después de acontecidos los hechos”. Es decir que une dos causales: la complejidad, con el comportamiento de las autoridades judiciales de nuestro país.
Cualquier sabe que estos hechos fueron objeto de una amnistía dictada por el ex Presidente Bignone, luego derogada. Que se creó la Cámara Federal como Tribunal para juzgarlos. Que fueron seleccionados casos en los cuales se acusó y condenó a los Comandantes de las Juntas Militares y luego a los Generales Camps y Richeri por lo ocurrido en la Provincia de Buenos Aires, en causa en la cual jamás fue citado Ibérico Saint Jean.
Luego el Congreso dictó dos leyes reconocidas como leyes de amnistía por decenas de fallos de todas las jerarquías de la Justicia Federal de todo el país, incluida la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Para que arribara 20 años después este Gobierno y propugnara primero la derogación de esas leyes y luego, ya detraídas del sistema, dictara su improcedente nulidad.
Y para que mediante el desplazamiento de una supuesta “Mayoría Automática” en la Corte Suprema, instalara una nueva Mayoría Automática –específicamente para este tema- con el fin de arrasar con institutos fundamentales del derecho penal y constitucional argentino e internacional, a efectos de permitir la reapertura de estas causas.
La actividad entonces de las autoridades no ya judiciales, sino gubernamentales de la Argentina, no puede sino ser calificada de esquizofrénica, frente a ciudadanos que observan absortos cómo nacen, mueren y renacen estos procesos a lo largo de treinta y cinco años.
Entiendo que nada más hay que agregar acerca de cuál es, y ha sido, la actividad de unos y otros. Mientras que afirmamos que no puede haber complejidad que justifique una demora de treinta y cinco años en investigar, someter a proceso y condenar a una persona. Porque todos estos procesos tuvieron inicio mediante denuncias por privación ilegal de la libertad realizadas en los años 70 del siglo pasado. Semejante demora viola el debido proceso legal del art. 18 CN y la garantía del plazo razonable de juzgamiento o de determinación de los derechos de una persona, que la Nación se ha comprometido a respetar para todos sus habitantes mediante Tratados de jerarquía constitucional.
En cuanto a la posibilidad de fuga, ha dicho la jurisprudencia que deben sopesarse las condiciones personales del imputado. Ibérico Saint Jean es abogado y militar, habiendo alcanzado el grado de General. Está casado hace más de 60 años con la misma mujer. Tiene cinco hijos, catorce nietos y dos bisnietos. Hace 30 años que tiene el mismo domicilio, no tiene automóvil y vive de su jubilación que es poco más de cuatro mil pesos.
Cuando ocurrieron los hechos estaba retirado, y no fue convocado nuevamente al servicio de las armas, sino designado Gobernador no por parte de la Junta Militar, sino por quien fuera Presidente de la Nación, con facultades y competencias específicas para su tarea.
A partir de 1981 vivió en una ciudad en la Provincia de Bs As de más de 20.000 habitantes y cuando venía a Buenos Aires se desplazaba en colectivo. Jamás tuvo un incidente con nadie. Al contrario, he sido numerosas veces testigo que, cuando se lo reconocía, le brindaban muestras de respeto y reconocimiento a su persona o a su tarea de gobierno.
Tiene ochenta y siete años y, en cuanto a su salud, padece cáncer, por lo que se somete a un tratamiento oncológico mensual en el Hospital Militar Central, donde hace muy poco fue intervenido quirúrgicamente. Es cardíaco, tiene un marcapasos definitivo, y desde que se quebró la cadera, hace dos años, no tiene independencia para desplazarse, haciéndolo en silla de ruedas.
En caso de recuperar su libertad, es imposible Vs Excs. que pueda influir en los testigos como gustan decir los fallos de esta clase de causas para negar derechos elementales. Y es por el hecho, sencillo, de que en el caso de él NO EXISTE UN SOLO TESTIGO QUE LO IMPUTE DE NINGUNA CONDUCTA ILEGAL.
Ibérico Saint Jean está preso porque habiendo fallecido el Comandante del I Cuerpo de Ejército, y los dos Jefes de la Policía Provincial que en materia antiterrorista dependían del citado Cuerpo -tal como está probado en esta y en otras causas- después de treinta y cinco años, unos Jueces de La Plata se acordaron que fue durante cinco años Gobernador de la Provincia.
De modo que no me cabe duda, a la luz del fallo “Genie Lacayo”, de los precedentes “Hernández”, “Massera”, “Acosta” y del Plenario “Díaz Bessone”, de cuál es el criterio que en derecho corresponde adoptar en el presente incidente.
Pero no puedo detenerme en la situación de ilegalidad que sufre mi defendido, sin explayarme sobre sus causas.
Y lo voy a hacer refiriéndome a lo que ha ocurrido solamente en esta semana.
El 11 de agosto el Presidente de la Corte presentó públicamente un informe sobre la evolución de esta clase de procesos, destacando que su avance no es sólo el resultado de una decisión política, “sino del involucramiento de todos los poderes”.
“El avance de los juicios por derechos humanos –dijo- son el resultado del esfuerzo institucional de los tres poderes del Estado … Creamos una comisión inter-poderes y pudimos llevar adelante una política de Estado”.
Siguió Lorenzetti afirmando que : “Después de haber superado varias barreras legales …” (y vaya que lo hicieron ya que demolieron los principios básicos y las garantías del derecho penal y constitucional argentino e internacional) “… comenzó la fase de implementación de los juicios, a la que se plegó la gran mayoría de los jueces que no opusieron resistencia. Esto fue un proceso que comenzó con el juicio a las juntas militares y los por la verdad. Ahora no hay marcha atrás” afirmó.
Me llamó especialmente la atención la mención que hizo Lorenzetti de que la mayoría de los jueces no opusieron resistencia al plan político trazado, y en el cual participó la Corte. Evidentemente la resistencia de los jueces estaba prevista en los cálculos iniciales.
Asistimos entonces a un acto vergonzoso mediante el cual el Presidente de la Corte Suprema de Justicia confiesa la supresión parcial del funcionamiento republicano de la Nación. El Poder encargado de la custodia y defensa de las garantías individuales de los ciudadanos, se ha arrodillado ante los otros dos Poderes, e integrado una Comisión tripartita para juzgar a personas pertenecientes a un determinado sector de la sociedad, privado a partir de esa “política de Estado”, de las garantías legales y constitucionales que los asisten como ciudadanos.
En esta misma semana, el 15 de agosto, “La Nación” publica un reportaje a siete de los ocho jueces y Fiscales que juzgaron y condenaron a las Juntas Militares. Cuando el periodista les pregunta sobre los juicios actuales, Torlasco arranca diciendo textualmente: “un desastre, un disparate, están haciendo un juicio por diez víctimas, después van a hacer otro juicio igual, con los mismos procesados por otros diez ..,” ….”y con los mismos testigos” agrega Valerga Araoz
El ex Fiscal Strassera dice: “yo creo que se utilizan políticamente. Que este gobierno quiere prolongar estos juicios como forma de agitar la banderita de los Derechos Humanos …”
Sigue Torlasco: “estos hechos normalmente hubieran estado prescriptos conforme el art. 18 de la Constitución Nacional”. Se juzgan aplicándose retroactivamente la Convención sobre Imprescriptibilidad de Delitos de Lesa Humanidad…
“Y cómo lo ven?”, dispara el periodista:
Valerga Araoz: “yo no estoy de acuerdo”
Ledesma: “yo tampoco”
Torlasco: “yo tampoco”
Moreno Ocampo: …yo creo que la objeción de Guillermo (Ledesma) de que los crímenes de lesa humanidad, si no se utilizaron en el juicio (se refiere al Juicio a las Juntas) no se pueden utilizar ahora, es válida. “Hay un serio problema de prescripción”.
Ledesma: “yo diría que está legislado por el tribunal (Estatuto) de Roma por un lado, y por el otro adhiero al fin de un artículo de Andrés D’Alessio (el único fallecido de todos ellos) sobre este tema, el principio de legalidad, donde cita a Radbruch. A pesar de haber sido perseguido por el nazismo, Radbruch decía que con el advenimiento de una sociedad democrática, había que aferrarse más que nunca a los principios y creo que el principio de legalidad no puede ser derogado por nada porque es uno de los logros más importantes de la civilización”.
De ocho Magistrados, seis (DAlessio, que falleció, lo dejó dicho por escrito) concuerdan en la absoluta ilegalidad de estos Juicios, y sólo dos los defienden. Casualmente los que dejaron de defender la Justicia para pasar a la política: Arslanian –con razones que dan para una u otra interpretación- y Gil Lavedra, que intenta explicar la prevalencia de un supuesto derecho consuetudinario que es inaceptable en todo el orbe como fuente del Derecho Penal. La Academia Nacional de Derecho, por unanimidad, se expidió también de esta manera condenado los fallos de la Corte que reabrieron las causas.
Estamos difundiendo este estado de ilegalidad en todo el país. Estamos concientizando a los militares, a los policías y a los agentes penitenciarios presos y a sus familias, haciéndoles ver que son víctimas de una discriminación y una privación de garantías y de justicia que no tiene precedentes.
Les estamos diciendo “QUE LOS ESTAN CORRIENDO CON LA VAINA”. Que las razones jurídicas con las que los persiguen no existen. Que no hay respaldo legal ni constitucional ni de los Tratados Internacionales para hacerlo, ya que unos y otros dicen exactamente lo contrario a lo que sostienen los tribunales federales que los están juzgando.
Y se nos acercan en todas las jurisdicciones empleados y funcionarios de los Tribunales, asqueados y en algunos casos temerosos ante las arbitrariedades que se cometen en los juicios y de las cuales no quieren ser partícipes. Los defensores oficiales están alarmados por la ajuricidad de los procesos. Los fiscales nos denuncian su desplazamiento por comisiones especiales enviadas por la Procuración que ejercen representaciones ilegales. Ellos y los parientes nos cuentan cómo llevan moribundos a las audiencias; ancianos sordos, con Alzhaimer, cómo aceptan como prueba válida testimonios interesados y absurdos; cómo envían y mantienen en prisión a ex suboficiales y oficiales de policías provinciales, federales, penitenciarios, del Ejercito, de la Marina, y ahora a civiles, treinta y cinco años después de los hechos y por imputaciones basadas en testimonios interesados e inaceptables, o simplemente porque figuran destinados en tal o cual Destacamento en aquellas épocas, conforme la información de los legajos manejados por Nilda Garré y sus colaboradores. Y nos enteramos también de las muertes que se producen.
Porque nosotros tenemos nuestros mártires. Esta misma semana, falleció el oficial Penitenciario Provincial Leonardo Núñez. Tenía 57 años. Los delitos que le imputaban habían ocurrido cuando tenía 20. Había sido excarcelado por el Tribunal Oral de Bahía Blanca, pero el Juez Alvarez Canale, siguiendo la estrategia fijada por la “política de Estado”, lo dejó preso por otra causa. Murió encarcelado tras pasar 12 horas en una ambulancia, con dos úlceras sangrantes y una mancha en el hígado. Ya son 108 los muertos en prisión, y sin condena!
Cuando había 50 o 100 presos políticos, las arbitrariedades y las ilegalidades pasaban desapercibidas. Pero ahora son más de 900 los presos políticos. Y el escándalo es inocultable. Todas las novedades se transmiten diariamente por cadenas de mail –los organismos de inteligencia estiman que somos 385.000 personas- que estamos al tanto de los fallos que se dictan, de las vejaciones, de los homicidios.
Esto es un Tsunami señores Camaristas. Y cuando viene un Tsunami, lo último que hay que hacer es correr con la manada asustada hacia la costa, como hacen las alimañas o los ignorantes, que serán arrasados por una inmensa ola de indignación. Los marinos, los que saben distinguir las señales, los que conocen las reglas, saben que la única y mejor solución es levar anclas y navegar mar adentro. Porque sólo allí, aferrados a las profundidades, es donde se estará firme y seguro ante la tempestad.
Es por todos conocida la expresión del Káiser Federico II de Prusia cuando recibió el edicto judicial que impedía la orden de expropiación y derrumbe del molino -perteneciente a un campesino- que le afeaba la vista de su nuevo Palacio de invierno. Cuando todos esperaban un arranque de ira, el monarca exclamó, admirado: “Todavía hay jueces en Berlín”.
No me cabe duda de lo que debe resolverse en el caso de mi padre. Pero yo ya no suplico. Aunque sea ésta la función de un buen abogado defensor. Se acabó la hora de las súplicas.
El cese de la prórroga de la prisión preventiva le servirá de poco y nada. Porque al igual que hicieron con el Oficial Leonardo Núñez, ya le abrieron otras causas en las que lo mantienen detenido.
Lo único que espero es un fallo que haga cumplir la ley. Un fallo que signifique una gota para cientos de miles de gargantas sedientas de Justicia, privadas de toda garantía y auxilio, que sólo pueden ser saciadas por sentencias que apliquen sin miedo las leyes que debieran regir para todos los argentinos.
Un fallo que nos muestre que no hemos abandonado la ciencia, que no ha muerto ni la civilización ni el Derecho, un fallo que nos haga exclamar a todos, como el monarca prusiano, que todavía hay jueces en Berlín.
† Credo in unum Deum Patrem omnipotentem, factorem cœli et terrae, visibilium omnium et invisibilium; et in unum Dominum Iesum Christum, Filium Dei unigenitum, et ex Patre natum ante omnia sæcula; Deum de Deo, lumen de lumine, Deum verum de Deo vero; genitum, non factum, consubstantialem Patri, per quem omnia facta sunt: qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de cœlis, et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria virgine, et homo factus est: crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato, passus, et sepultus est: et resurrexit tertia die secundum Scripturas, et ascendit in cœlum, sedet ad dexteram Patris, et iterum venturus est cum gloria iudicare vivos et mortuos; cuius regni non erit finis: et in Spiritum Sanctum, Dominum et vivificantem, qui ex Patre Filioque procedit; qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur; qui locutus est per prophetas: et unam sanctam catholicam et apostolicam ecclesiam. Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum: et expecto resurrectionem mortuorum et vitam venturi sæculi. † Amen.
sábado, 21 de agosto de 2010
RELATOS DE FAMILIA: UNA REFLEXION
El pasado miércoles 18 de agosto, El Centro Naval, al igual que otros institutos de la Armada Argentina, conmemoraron el centésimo aniversario de la muerte del Contraalmirante Manuel Jose Garcia-Mansilla, mi bisabuelo que curiosamente había conducido el desfile que se realizo el 25 de Mayo de 1910 en celebración del Centenario de la Revolución de Mayo y que, meses después moriría.
Quiero, en esta nota expresar los sentimientos y conceptos que pasaron por mi cabeza cuando, al vulnerar el protocolo de la ceremonia, di un paso al frente y, como uno de los bisnietos más antiguos de mi familias, tome el uso de la palabra para agradecer este nuevo reconocimiento a nuestro querido antepasado.
Lo que dije, dicho esta, es lo que no dije y me hubiera gustado decir, lo que estará contenido en esta nota, es el producto de una dura batalla interior entre la inteligencia, las emociones y las circunstancia y que, solo por la fuerza de la voluntad no fueron dichos ese día.
Lo dicho, amigos lectores, dicho esta: fue sentido, fue justo y creo valioso, el tiempo lo dirá.
Ahora comparto, más serenamente lo que no fue dicho:
“Para poder esta frentes a ustedes hoy, en esta celebración, pasaron muchas cosas, una de ellas ha sido la reconciliación con mi padre, que hice publica, quien también al igual que el Alte. y muchos de ustedes, vistió el uniforme de la Marina de Guerra Argentina.
La última vez que había entrado a esta Institución, se remonta a muchos años atrás cuando cene, en su comedor con mi padre y el Negro Quijada, que la mañana siguiente fuera ejecutado por el terrorista Fernández Palmeiro y yo tuve que comunicar la noticia a mi padre. Nunca, hasta hoy había estado de vuelta en esta casa.
Años después, ese chiquilín de tan solo 26 años, sería detenido y secuestrado por orden del entonces Comandante del 1er. Cuerpo de Ejército, Gral. de Div. Carlos G. Suarez Masson, en calidad de “Prisionero de Guerra” , tres meses después” blanqueado”, puesto a disposición del Poder Ejecutivo y acusado de violar la ley de Seguridad Nacional . Años más tarde, la Justicia Argentina, me sobreseía definitivamente, sin que los hechos por los cuales había sido investigado, afectaran “mi buen nombre y honor” . Presidia el país, el Gral. Jorge Rafael Videla.
Por lo tanto, señores, hoy, 18 de Agosto del 2010, ha terminado mi diáspora de más de treinta años y, he vuelto a casa.
El Hombre y su circunstancia decía Ortega y Gasset, las de mi bisabuelo lo colocaron frente a la misión de: equipar las la Fuerza y educar a sus Cadetes, que entre otros actos de arrojo, fueron la obsesión de su vida y, lo debe haber hecho con una ejemplaridad tal que, hoy 100 años después, sus sucesores, sus Camaradas de armas lo homenajean y recuerdan como un oficial sobresaliente, como un hombre destacable y que aquí fuera definido como un León.
La Constitución Argentina, en cualquiera de sus versiones, desde 1853 consagra a las Fuerzas Armadas como “Instituciones de la Republica” y ellas tienen como cometido esencial resguardar la soberanía Nacional, defendiendo el territorio, a sus conciudadanos y la Constitución misma, cuando estos se vean atacados y la política y la diplomacia no hayan podido concluir exitosamente sus esfuerzos para resguardarlas. Como hijo de uno de sus integrantes he aprendido que, solo aquellos que se preparan para la guerra y portan las armas de la Republica, son quizás los que más esfuerzos hacen para la preservación de la paz, porque en su formación, conocen a fondo y profundamente las consecuencias de la guerra.
Preparados para la guerra como históricamente la conocemos, estos hombres se debieron enfrentar con un enemigo sin rostro, sin límites, sin Códigos de Honor y por lo tanto, debieron responder a un sistemático ataque artero y solapado, como fue el accionar del Terrorismo Subversivo que azoto a la Nación en la década del setenta.
Ello los llevo a ganar la guerra y perder la paz.
Los excesos, que los hubo, los hechos aberrantes, que los hubo, no fueron otra cosa que una alocada e impensada respuesta a un ataque artero, que sufrió la Nación, en una alocada década en donde las ideas políticas y los sistemas imperantes no se cuestionaban en las Instituciones, sino a través de atentados, asesinatos, que llenaron al país de desasosiego, el miedo y que llevo a cambiar las costumbres y la cultura de comportamiento de todas las ciudades de la patria.
Nadie quedo al margen de esa lucha y todos, directa o indirectamente estuvimos bajo el fuego de esa guerra que, por alocada y poco convencional, hoy denominamos Guerra Sucia.
Vino, luego, la Justicia, y rápidamente la venganza, ya que el haber perdido la paz, el cuerpo político de la nación se ensaño, en forma despiadada contra hombres e instituciones, bajo una mirada más cómplice que complaciente, con los hombres que, en ese entonces debieron alzarse en defensa de la Constitución.
He aquí el error, haber violentado la norma para protegerla, y utilizada por la política como arma proselitista, no valorando las circunstancias y el contexto histórico se cayó, no con el peso de la ley, sino con el rencor de la venganza sobre nuestras Fuerzas Armadas de manera implacable que no dieron otra cosa que una injustificada respuesta a un enemigo, que actuó tan sanguinaria y solapadamente como ellos y, los provoco.
Ya había dado, la gestión del General Lanusse una respuesta legal a este accionar artero y sus consecuencias habían sido la amnistía, un mayor delirio y el asesinato de aquellos jueces que con valor y rigor jurídico habían sellado en sus sentencias las penas que los Códigos reservaban para los delincuentes. Ellos fallaron porque, estos no eran simples delincuentes, sino terroristas que bajo el amparo de políticos, querían subvertir los valores de la Nación.
El fin, nunca, justifica los medios, pero en determinadas circunstancias los explican.
Veo una luz de esperanza. Cuando miro nuestro contexto regional y veo las conductas y las actitudes de nuestros países vecinos que se enfrentaron al mismo flagelo, tengo fe de que por algún rincón de la política, se levante una vos de cordura, que, al igual que entonces diga y lleve el mensaje contundente a la sociedad: Compatriotas, Nunca Mas, y podamos vivir para adelante.
Gracias Mujica en Uruguay, gracias Concertación en Chile, gracias Lula en Brasil, gracias Garcia en Perú, Dios quiera que sus ejemplos trasciendan sus fronteras y no solo sean ejemplificados por sus procesos económicos y políticos, sino por sus actitudes patrióticas.
Había, para finalizar, en el salón, hombres que vestían o vistieron, el uniforme de la armada que nos legara Guillermo Brown, ellos no están para construir buques, para actos heroicos trascendentes, están para mantener la cohesión, integridad y dignidad de nuestra armada que hoy navega con vientos turbulentos arremolinados y que requieren de pulso firme, abnegada conducta y silenciosa resignación, para llevar adelante el estandarte que, levantado por Brown ha pasado de generación en generación y que hoy ellos deben mantener firme como mascaron de proa de su vocación.”
Lectores, mi diáspora término, he regresado a casa.
Quiero, en esta nota expresar los sentimientos y conceptos que pasaron por mi cabeza cuando, al vulnerar el protocolo de la ceremonia, di un paso al frente y, como uno de los bisnietos más antiguos de mi familias, tome el uso de la palabra para agradecer este nuevo reconocimiento a nuestro querido antepasado.
Lo que dije, dicho esta, es lo que no dije y me hubiera gustado decir, lo que estará contenido en esta nota, es el producto de una dura batalla interior entre la inteligencia, las emociones y las circunstancia y que, solo por la fuerza de la voluntad no fueron dichos ese día.
Lo dicho, amigos lectores, dicho esta: fue sentido, fue justo y creo valioso, el tiempo lo dirá.
Ahora comparto, más serenamente lo que no fue dicho:
“Para poder esta frentes a ustedes hoy, en esta celebración, pasaron muchas cosas, una de ellas ha sido la reconciliación con mi padre, que hice publica, quien también al igual que el Alte. y muchos de ustedes, vistió el uniforme de la Marina de Guerra Argentina.
La última vez que había entrado a esta Institución, se remonta a muchos años atrás cuando cene, en su comedor con mi padre y el Negro Quijada, que la mañana siguiente fuera ejecutado por el terrorista Fernández Palmeiro y yo tuve que comunicar la noticia a mi padre. Nunca, hasta hoy había estado de vuelta en esta casa.
Años después, ese chiquilín de tan solo 26 años, sería detenido y secuestrado por orden del entonces Comandante del 1er. Cuerpo de Ejército, Gral. de Div. Carlos G. Suarez Masson, en calidad de “Prisionero de Guerra” , tres meses después” blanqueado”, puesto a disposición del Poder Ejecutivo y acusado de violar la ley de Seguridad Nacional . Años más tarde, la Justicia Argentina, me sobreseía definitivamente, sin que los hechos por los cuales había sido investigado, afectaran “mi buen nombre y honor” . Presidia el país, el Gral. Jorge Rafael Videla.
Por lo tanto, señores, hoy, 18 de Agosto del 2010, ha terminado mi diáspora de más de treinta años y, he vuelto a casa.
El Hombre y su circunstancia decía Ortega y Gasset, las de mi bisabuelo lo colocaron frente a la misión de: equipar las la Fuerza y educar a sus Cadetes, que entre otros actos de arrojo, fueron la obsesión de su vida y, lo debe haber hecho con una ejemplaridad tal que, hoy 100 años después, sus sucesores, sus Camaradas de armas lo homenajean y recuerdan como un oficial sobresaliente, como un hombre destacable y que aquí fuera definido como un León.
La Constitución Argentina, en cualquiera de sus versiones, desde 1853 consagra a las Fuerzas Armadas como “Instituciones de la Republica” y ellas tienen como cometido esencial resguardar la soberanía Nacional, defendiendo el territorio, a sus conciudadanos y la Constitución misma, cuando estos se vean atacados y la política y la diplomacia no hayan podido concluir exitosamente sus esfuerzos para resguardarlas. Como hijo de uno de sus integrantes he aprendido que, solo aquellos que se preparan para la guerra y portan las armas de la Republica, son quizás los que más esfuerzos hacen para la preservación de la paz, porque en su formación, conocen a fondo y profundamente las consecuencias de la guerra.
Preparados para la guerra como históricamente la conocemos, estos hombres se debieron enfrentar con un enemigo sin rostro, sin límites, sin Códigos de Honor y por lo tanto, debieron responder a un sistemático ataque artero y solapado, como fue el accionar del Terrorismo Subversivo que azoto a la Nación en la década del setenta.
Ello los llevo a ganar la guerra y perder la paz.
Los excesos, que los hubo, los hechos aberrantes, que los hubo, no fueron otra cosa que una alocada e impensada respuesta a un ataque artero, que sufrió la Nación, en una alocada década en donde las ideas políticas y los sistemas imperantes no se cuestionaban en las Instituciones, sino a través de atentados, asesinatos, que llenaron al país de desasosiego, el miedo y que llevo a cambiar las costumbres y la cultura de comportamiento de todas las ciudades de la patria.
Nadie quedo al margen de esa lucha y todos, directa o indirectamente estuvimos bajo el fuego de esa guerra que, por alocada y poco convencional, hoy denominamos Guerra Sucia.
Vino, luego, la Justicia, y rápidamente la venganza, ya que el haber perdido la paz, el cuerpo político de la nación se ensaño, en forma despiadada contra hombres e instituciones, bajo una mirada más cómplice que complaciente, con los hombres que, en ese entonces debieron alzarse en defensa de la Constitución.
He aquí el error, haber violentado la norma para protegerla, y utilizada por la política como arma proselitista, no valorando las circunstancias y el contexto histórico se cayó, no con el peso de la ley, sino con el rencor de la venganza sobre nuestras Fuerzas Armadas de manera implacable que no dieron otra cosa que una injustificada respuesta a un enemigo, que actuó tan sanguinaria y solapadamente como ellos y, los provoco.
Ya había dado, la gestión del General Lanusse una respuesta legal a este accionar artero y sus consecuencias habían sido la amnistía, un mayor delirio y el asesinato de aquellos jueces que con valor y rigor jurídico habían sellado en sus sentencias las penas que los Códigos reservaban para los delincuentes. Ellos fallaron porque, estos no eran simples delincuentes, sino terroristas que bajo el amparo de políticos, querían subvertir los valores de la Nación.
El fin, nunca, justifica los medios, pero en determinadas circunstancias los explican.
Veo una luz de esperanza. Cuando miro nuestro contexto regional y veo las conductas y las actitudes de nuestros países vecinos que se enfrentaron al mismo flagelo, tengo fe de que por algún rincón de la política, se levante una vos de cordura, que, al igual que entonces diga y lleve el mensaje contundente a la sociedad: Compatriotas, Nunca Mas, y podamos vivir para adelante.
Gracias Mujica en Uruguay, gracias Concertación en Chile, gracias Lula en Brasil, gracias Garcia en Perú, Dios quiera que sus ejemplos trasciendan sus fronteras y no solo sean ejemplificados por sus procesos económicos y políticos, sino por sus actitudes patrióticas.
Había, para finalizar, en el salón, hombres que vestían o vistieron, el uniforme de la armada que nos legara Guillermo Brown, ellos no están para construir buques, para actos heroicos trascendentes, están para mantener la cohesión, integridad y dignidad de nuestra armada que hoy navega con vientos turbulentos arremolinados y que requieren de pulso firme, abnegada conducta y silenciosa resignación, para llevar adelante el estandarte que, levantado por Brown ha pasado de generación en generación y que hoy ellos deben mantener firme como mascaron de proa de su vocación.”
Lectores, mi diáspora término, he regresado a casa.
jueves, 12 de agosto de 2010
SALDANDO UNA DEUDA
Sin restarle importancia a los temas que en este momento son discordia en el parlamento, Garcia Belsunce dice: “ninguno de ellos está al tope de las preocupaciones serias de la sociedad” afirmando sin ambigüedad o eufemismos: “La gente, hoy por hoy, está preocupada solo por una cosa: evitar que la maten” y, no puedo menos que coincidir con mi colega, ya que desde esta columna poco o nada hemos hecho para acompañar ese clamor social que es idéntico en el suscripto que el de la gente, porque es un ciudadano de a pie, porque es un padre de hijos adolescentes y porque en una potencial víctima, protagonista o espectador de la realidad que nos aqueja a los argentinos.
Siempre existió el punguista en los transportes públicos, el ladrón de autos, el ladrón de “stereros” o los grandes criminales, los asesinos seriales, los robos en las casas, la salidera de bancos, etc. La gran diferencia radica en que antes, bien digo, antes, lo máximo que a uno le podía ocurrir era un “arrebato”, que generaba una cachetada o un moretón en su realización, hoy, la realidad es otra, primero ejecutan y después roban, antes bien digo, antes, la policía cuando aprehendía a un ladrón y se intentaba resistir doblegarlo a bastonazos o disparaba el policía primero, hoy, bien digo, hoy, si ese delincuente es lastimado o se comprueba que no disparo primero, aunque sea capturado, el procedimiento es nulo.
Los mal llamados Derechos Humanos en nuestro país están tergiversados, no es al delincuente al que hay que proteger, es a la víctima, y la victima hoy, bien digo hoy, es la investigada o enterrada con el dolor de sus familiares y amigos, mientras su ejecutor es rápidamente excarcelado, bajo un anacrónico y dudoso concepto de “garantismo”.
Se quieren imponer algunas restricciones para los “motoqueros”, y porque el sindicato que los agrupa o algunos legisladores de la zurda o progresismo tilingo, quiere que se respeten los “derechos humanos” o espurias intenciones políticas, los proyectos duermen el sueño de los justos en los cajones de los legisladores, porque más importante es, descalificar a Macri o ganarle la pulseada al gobierno con el 82% móvil.
Tuvimos un Ministro de Economía mudo, ¿no será igual que el actual Ministro de Justicia y Seguridad” , mientras el Secretario de Derechos Humanos de la Nación se pavonea en Córdoba del brazo del suspendido Juez Baltzar Garzón, suspendido en su país, y recibido aquí como héroe para testificar en causas absurdas, contra viejos enfermos, que participaron en la lucha antisubversiva.
¿Qué se hizo con la Ley de Seguridad Interior, proyecto del ex Diputado Toma y que contempla el funcionamiento del Consejo de Seguridad Interna?, porque no se lo convoca para que efectué propuestas y análisis profundos y serios sobre la problemática de la inseguridad asesina que nos circunda.
Mientas esto ocurre, el “negocio crece”, porque ante la inseguridad creciente, se acopla el negocio de la seguridad, y los condóminos de departamentos, barrios cerrados o Countries, siguen gastando plata en cámaras, equipamiento electrónico, garitas con vigiladores, venta de alarmas que ni previenen, ni protegen ni evitan que esos espacios sean penetrados y atacados con virulencia.
Como este supuesto Consejo está integrado por los responsables de seguridad de la Nación, las Provincias y la Ciudad de Buenos Aires, ¿habrá que pagar el precio de la subordinación al poder central para que el mismo sea convocado? O seguiremos escuchando que la inseguridad creciente es una mera sensación en algún que otro esporádico exabrupto del Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación.
La gente esta pasmada de inseguridad, el país está desprotegido, tanto en sus espacios fronterizos terrestres, acuáticos y aéreos, por el que pululan a placer los traficantes de drogas, que la producen, venden y exportan a voluntad, con alguno que otro procedimiento exitoso y de tanto en tanto.
Escuche días atrás, mientras tomaba un café en un bar, a un padre comentarle a su amigo “que barbaridad la de Scioli, hacer cerrar los boliches a las 4 de la mañana, era mejor cuando llegaban a las 10, al menos había luz y transporte”, mientras el Gobernador de la Provincia se pavonea por los programas de interés general, radiales o televisivos de que gracias a esa medida ha bajado la atención en las guardias hospitalarias de jóvenes alcoholizados en un 80%, ¿Dónde vive el gobernador?, ¿no le cuentan, lo que los jóvenes enajenados por la droga y el alcohol hacen en las ciudades o en los barrios, después de salir de boliches en donde está prohibida la venta de productos alcohólicos o drogas, con sus consecuentes problemas ulteriores?
¿Sera posible que nuestra PresidentE/A en su programa diario “Desde el Atril” no diga una sola palabra o frase vinculada con este tema y que la hace tan o más responsable que la ineptitud de sus colaboradores, sean Ministros, Secretarios o legisladores?
Esta lucha contra la inseguridad pavorosa en la que vivimos, no es solo una lucha de los que padecieron sus consecuencias, es una lucha de toda la sociedad, y es por ello que todos, en calidad de victimas próximas, debemos unir nuestros esfuerzos para que la clase política se avoque a la solución del problema, con soluciones inmediatas y políticas públicas que generen en la sociedad un restablecimiento del sentido de autoridad y ello, solo se puede hacer si (a) reconocemos que el problema existe; (b) que es real y concreto y que debemos dejar la teorización absurda de derechos humanos parciales y, se apliquen a todos, con todo rigor las generales de la ley.
Esto, mis queridos lectores es lo que se llama reponer la autoridad del poder, para que sea ejercido con autoridad, legitima, legal y rigurosa.
Gracias Dr. Garcia Belsunce por recordarme, en su brillante nota, esta deuda que mantenía con mis lectores.
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